Propósito

Comentarios, críticas, reseñas, opiniones y datos curiosos sobre las películas, series y caricaturas que de alguna manera me han valido la pena para elogios, burlas, inspiración, berrinches ó admiración.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Meteoro


Pocas películas me han transportado completamente a mi infancia como esta, tan asi que dejé de criticarla en cuanto la velocidad de las pistas comenzó. Al final, salí del cine de la misma manera en que cambiaría el canal después de ver una película en la televisión. Nunca fui un gran fan del anime, sobretodo por el hecho de que la última vez que la vi con diversión tenía como nueve años, y cambiaba el canal en las consecuentes repeticiones.

Los recuerdos que me venían a la mente eran de pistas desoladas, autos con armas increíbles y reglas que brillaban por su ausencia. Recordaba vagamente al Racer X y al estúpido hermano con el ridículo mono.



La película me resultó muy impactante en el aspecto visual, con un original toque caricaturezco que termina mezclado con actuaciones en carne y hueso. La narrativa y las numerosas elipsis narrativas me gustaron mucho, aceleran la manera de contar la historia y en ocasiones llegan a plasmar algo de suspenso.

Lo que desentona dentro del producto general es que la película parece más bien una inserción de actores reales en una caricatura, que bueno, esa era la intención incial. El problema de este recurso es que nunca llegas a compenetrarte completamente con la historia ni los personakes, finalmente sabes que no les puede pasar nada porque son los héroes - y porque en una caricatura no pueden morir.

Y finalmente, algo que queria omitir pero que me di cuenta que no puedo dejar de hacer es la exageración en el color dentro de la película en general. Al final, terminas girando en una vorágine de color tan rápido que te produce inherentemente un dolor de cabeza.

lunes, 5 de mayo de 2008

Iron Man


Iron Man pertenece al bulto de superhéroes marveliano que jamás me llamaron la atención. Ni siquiera la serie de los noventa, que incorporaba pequeñas secuencias en CGI (que verdaderamente eran una innovación y sólo series como Spider-Man las tenían) que más tarde serían adaptadas por Reboot y demás, logró jalar mi atención. Y la verdad es que no recuerdo bien la razón. El traje me gustaba, y la variedad de aliados y enemigos de los Avengers era buena, pero no se por qué se creó un estigma que me hizo hacer a un lado a esta serie.
Así que por mucho tiempo el personaje permaneció en el olvido, hasta que hace unos meses se anunció el estreno de la cinta. Al principio me llamó la atención el traje - como siempre pasa en estas películas - y me sorprendió la participación de Robert Downey Jr. en el papel estelar. Y para no hacer el cuento largo, apareció el trailer y me llevé una gran decepción, porque no sólo se asemejaba a algo Daredevilesco, sino que parecía tener tintes de la Catwoman del 2005, y eso era inconcebible. Las pocas imágenes mostradas presentaban algunas escenas de acción que parecían sacadas de los Cuatro Fantásticos - está de moda eso de parar coches con las manos desnudas - y algunas de Superman Returns - el cuate este volando por los aires en medio de los aviones de combate y... ganándoles.
Supongo que para esta parte del texto ya di a conocer que mis expectativas de la películas estaban por debajo de... digamos... Scary Movie 4. Sin más ni más, nos lanzamos al cine en el puente del primero de mayo... y me tragué la lengua.
La historia en sí es muy buena, con todo esto del millonario Tony Stark siendo un genio playboy que es secuestrado y blablabla. Lo que en verdad me sorprendió fue el gran manejo de la historia, la adaptación, la profundidad de los personajes, el conflicto interno que se percibe como un filtro de luz: lo ves, lo sientes y lo llegas a analizar. John Favreau hace un excelente trabajo, superando al de Ang Lee en Hulk (ya se que a nadie mas que a mí le pareció buena). Robert le imprime un excelnte sentido del sarcasmo y la ironía a Tony, resultando en excelentes escenas cómicas que te botan de la risa en medio del tono serio y un tanto dramático de la película.
Los efectos visuales no pudieron ser mejores, la verdad es que la animación del traje y la armadura estuvo muy bien hecha, y las secuencias de acción (que gracias a Dios no se comen a la trama y al desarrollo de los personajes) muy bien logradas.
La película encuentra el balance perfecto entre la evolución del guión y las batallas, que en verdad considero bastante dramáticas y memorables - y no tediosas como en otras películas de superhéroes, donde a pesar de que el héroe esté muriendo no sientas la menor pizca de lástima.
La música también sobresale por su estilo actual y rockerón, muy bien logrado.
En general recomiendo mucho esta película, claro ejemplo de que los superhéroes pueden convivir en una atmósfera bien hecha, y con una verdadera intención de contar una historia en lugar de ganancias millonarias.

sábado, 26 de abril de 2008

Las Tortugas Ninja

Ah por todos los cielos... ¡no he ido al cine! Hace mucho que quiero ir a ver una maldita película y no se me ha hecho por miles de cuestiones y problemáticas. Así que en mi despecho saqué un viejo DVD del anaquel, la primera película de cine independiente que vi en mi vida: Las Tortugas Ninja. Película que data del remoto 1989, aprovecha la fama que el cómic y la serie animada estaban creando en la franquicia. Producida por Golden Harvest (con muchas películas chinas en su lista), la película aborda el origen de las tortugas y su relación con April O' Neil y Casey Jones. Obviamente, cuando eres un mocoso de tres ó cuatro años, ni siquiera imaginas que las cosas verdes que ves son personas disfrazadas.
Esta primera película tiene varias lecturas debajo de la simple acción y comedia que aparece a cada cuadro, y enfrentándonos con problemas sociales tan comunes hoy en día como el vandalismo y el pandillerismo, lo que le agrega un tono oscuro a la serie. Cada personaje tiene un perfil psicológico bien cimentado, ofreciendo pistas tanto en el guión como en el montaje, lo que enriquece mucho las lecturas posteriores.
El toque general de la película es muy "indie", locaciones funcionales, sin ningún atractivo visual que sugiera la presencia de presupuesto, pero que tampoco fueron encontradas al aventón.
La película juega mucho con la luz y la sombra dentro del film, llegando a mostrar escenas sobreexpuestas cuando existe la presencia de luz solar, y momentos muy obscuros en donde eventualmente dejas de distinguir lo que está pasando a menos que te ubiques muy bien dentro del cuadro y la escena.
Los actores tampoco son rostros estelares, lo que para mí fue muy bueno, ya que veía a los personajes en lugar de cómo el actor rescataba la esencia del personaje.

jueves, 3 de abril de 2008

Jumper


Jumper marca el regreso de Hayden Christensen al cine comercial, después de un par de películas dramáticas, de las que destaca Awake. Acompañado por un Jamie Bell más crecidito (solitario y golpeador en lugar de solitario y bailarín como en Billy Elliot), toma el papel de David Rice, un adolescente que de buenas a primeras descubre que tiene el poder de teletransportarse a placer. Una premisa así, tan fantástica, genial, maravillosa, plantea un sinfín de posibilidades para la línea de la historia. Y al final, todo se desarrolla en un viaje - muy chafa - que David le hace a su querida.



Pero bueno, me encuentro ante un excelente ejemplo de los huecos a la hora de hacer una adaptación cinematográfica de una obra literaria. A diferencia de filmes como Harry Potter, y El Señor de los Anillos, ésta película decide omitir pequeños "detalles técnicos" que dejan a la imaginación. Por ejemplo, cuando se teletrnasporta, a veces "rompe" parte del escenario y a veces se desvanece sin problemas. Yo entendí que en los casos donde está tenso, o de plano aplica muchas emociones en el salto, es cuando "rompe". El punto es que Jumper es un claro ejemplo de cuando la novela es reducida y muchos de los detalles de la trama son, por consecuencia, omitidos.



El resultado, es una película que explota el uso de increíbles locaciones, efectos visuales y secuencias de acción. El punto débil, como sucede a menudo, es la historia y el desarrollo de los personajes, cuyas acciones quedan con muy poco sustento. Osease, una película palomera para los fines de semana. Lo que me salta es el ritmo de la narrativa, porque las tres cuartas partes se sintieron como una introducción a David y sus poderes, así como a la organización que lo quiere matar. Si se supone que la aparición de Samuel L. Jackson marca el incio del conflicto, pasa completamente desapercibido.



Hayden regresa con su cara de niño bueno, haciendo un papel aceptable, apegándose a que jamás fué el seductor de la escuela, y que a veces le cuesta trabajo compaginar con las personas.



Samuel, pues bueno, es Samuel con su propia calidad Samuel. No le podemos pedir que sea Mace Windu de nuevo, pero se apega al papel de villano forzado de una buena manera.



Jamie Bell es el más rescatable de todos, pues retrata a un personaje irónico y solitario, que lo ha perdido todo excepto su sentido del humor.




Rachel Bilson es atractiva y hermosa, ya lo saben todos los que quedaron cautivados con The O.C. pero su papel de "pend..." te harta a los cinco minutos. Osea, de repente llega el momento que pregunta "oye David, en que trabajas?" "Oye David, dice no pasar, pero tu si puedes pasar?" "Oye David, dice prohibido el paso, seguro que puedes pasar?" "Oye David, ten cuidado con esos lasers, seguro que puedes pasar?" "Oye David, nos persiguen unos perros, eso es normal?" "Oye David, por qué nos disparan, seguro que no hiciste nada malo?" Oseaaa, babosa piensa!!!! Obvio no esta permitido que David pueda hacer lo que se le de la gana.




Finalmente, la película se salva de un horrible destino presentándose como la primera parte de una trilogía. (Que casualidad), y por eso tiene un fin tan... escueto, por esa razón las muertes quedan de la manera en que queda y se salvan aquellos que se salvan. Película palomera, churro de Hollywood, ¿algo más que agregar?



viernes, 21 de marzo de 2008

Sangre de mi Sangre


La moda de películas ubicadas en la frontera parece estar en su apogeo, con los estrenos de No Country For Old Men, La Misma Luna, y otras por ahí. Esta vez, una película mexicana asalta la pantalla grande, y se trata del drama de migrantes, Sangre de mi Sangre. La trama se centra en un ladronzuelo y estafador que, por razones desconocidas, se mete en problemas y se tiene que fugar hacia Nueva York. Ahí se hace amigo de un joven que va a conocer a su papá, sólo para robarle la identidad y suplantarlo al llegar a Nueva York.

Lo que me sorprendió fue la actuación de Armando Hernández, que si bien nunca sale de la línea de vago/asaltante/pandillero, esta vez retrata a la astucia en disfraz. La manera en que confecciona su plan y se monta distintas máscaras dependiendo de la situación y la persona con la que esté, lo convierte en un personaje creíble y auténtico. Por su parte, Jorge Adrián Espíndola no deja de mostrarse confundido y abatido, una rata solitaria en un mundo que ni siquiera entiende. Lo entrañable de su personaje es que trata de mantener sus valores éticos en un mundo donde todos tienen un precio, y que finalmente se ve obligado a degradarse. Jesús Ochoa complenta la terna de talento, cargando a su personificación con una emotividad disfrazada, una hombría tal que no se apena de coser flores para sacar más dinero. Paola Mendoza representa el antagonismo, la prostitución de las personas que luchan por mantenerse vivas en las calles traicioneras de Nueva York.

Un acierto de la película y que la hace más creíble es que limitan el área de acción a Brooklyn, y al menos te quedas pensando "por lo menos no lo pusieron a buscar en toda la ciudad".

Lo negativo es que á pesar de tener un ritmo rápido, las escenas se vuelven cansadas y repetitivas a la mitad, ya que te muestran un aproximado de tres días en los que los personajes se enfrentan a la misma situación devaulándose o evolucionando. Ese punto, a pesar de ser bueno porque te muestran el crecimiento de los personajes, hace que el tiempo dedicado a la resolución del conflicto se dé de una manera muy abrupta, un tanto forzada y predecible.

En general, vale la pena ponerle atención a Armando, que presenta un protagonismo simple a primera vista, pero complejo y manipulador por debajo de la superficie. Claramente, una gran personificación de un antagonista que sabe cómo salirse con la suya.
Resalta también la traducción el título en "inglés" (Padre Nuestro), por el de "español" (Sangre de mi Sangre). Es de esos casos raros en los que la traducción es irrelevante, pero donde funciona de ambas maneras.

lunes, 10 de marzo de 2008

Viaje a Darjeeling




Por designios del señor, ayer no entré a ver 10,000 A.C., que por lo que he oído, no está nada buena. Viaje a Darjeeling se siente como el reencuentro con un tema que simplemente no puedo dejar de amar, las peripecias de las familias disfuncionales. En la tradición de los Excéntricos Tenenbaums y Little Miss Sunshine, esta película trata de tres hermanos muy singulares que se reúnen en un viaje en tren por la India para reencontrarse espiritualmente. Owen Wilson, Adrien Brody y Jason Shwartsman nos entregan papeles sencillos, callados, redondos y... freaks. Cada uno tiene su sello personal, sus muletas y defectos, no los callan, los exhiben pero no los presumen. Los tres cargan con un peso más grande que sus vidas, y los remordimientos no terminarán con el viaje.


La historia narra el viaje de los tres hermanos en tren a través de la India, en una "búsqueda" espiritual al estilo americano, de esas que creen que con rezarle a Ganesha todo va a estar bien en sus vidas. La verdadera búsqueda se descubre conforme avanzan en un alocado y excéntrico vagón que a cada rato los quiere bajar. La trama se desenvuelve en atmósferas interiores y exteriores, presentándonos a tres hermanos muy excéntricos (como los Tenenbaum, jajaja) llenos de cargas y problemas que deciden dejarlo todo atrás por reunirse para vivir un viaje espritual en la India. La narrativa oscila entre sus cargas personales y la atmósfera hundú que se la pasa chocando con su forma de ser.
Las actuaciones de los tres son excelentes, entregadas, y acordes al estilo de cada actor. Owen sigue en su papel de tipo "cool" y espiritual, como lo hizo en La Familia de mi Novia, impregnando al personaje de un aire de autoridad soberbia y confiada. Adrien Brody refleja su cara perfectamente, es el tipo angustiado y consternado que aún no supera la muerte del padre. Jason Schwartsman, por su parte, concreta una distancia de los otros dos (lonely wolf, en palabras del propio Owen) y prefiere vivir sus experiencias por cuenta propia. Bill Murray tiene un pequeño cameo como un "Business Man" - de acuerdo a los créditos - que pierde el tren al inicio de la película y aparece más tarde cerca del final. Aunque yo no le encontré un significado semiótico profundo, un amigo me señaló que podría representar el espíritu del padre que acosaba a Peter y que se pierde cuando él logra alcanzar el tren. Por su parte, Natalie Portman aparece en el corto Hotel Chevalier, personificando a la novia de Jack, en un papel corto y un tanto mediocre en comparación con el de Sam en Garden State.
Tuve problemas con la música al principio, en especial en el cortometraje Hotel Chevalier que funge como premisa del filme porque no encontraba aún el estilio de la película. Conforme la cinta avanza, te das cuenta que la banda sonora refleja la propia esencia de la trama, se vuelve irónica, sarcástica, alegre, motivante, y te ayuda a entender la propia atmósfera de la India.


Una muy buena recomendación para todos aquellos freakis que les gusten las comedias de familias disfuncionales.

Juno


El slogan que acompaña a la película en nuestro país es una prueba más de que no confían en que un mexicano va a ir al cine a ver una película con un nombre tan raro. Y no es para más, muchos de nosotros desconfiamos de las comedias y los dramas que no mantienen campañas publicitarias durante meses. Preferimos entrar a una película cuyo nombre suene más familiar - aunque sea de una palabra, véase Transformers - que algo que no imaginamos.

Personalmente, ansiaba ver esta película desde comienzos de enero, puesto que las críticas, las nominaciones y el buen lugar en taquilla me daban buenas referencias en cuanto al contenido. Y no era para menos. La divertida secuencia de entrada te prevenía del original sentido del humor y trama que estabas por ver. La narrativa y los personajes me resultaron redondos, con excepción de Paulie Bleeker, que si bien tuvo un papel decente en Superbad, parece que le quedó grande el papel.

La historia gira en torno a obviamente, una chica llamada Juno, que sufre un embarazo no deseado luego de sostener relaciones sexuales con su mejor amigo, en una tarde "aburrida". Ellen Page, magistral como cuando la vi en Hard Candy, retrata una ironía natural. Se trata de un alma que va contra el sistema, un espíritu irreverente que lo mismo le da ponerse con uno de su tamaño que con alguien más grande. Sin embargo, detrás de su madurez e independencia, se esconde una niña que todavía quiere ser frágil, que añora ser abrazada y amada.

Por otra parte, Jeniffer Garner resalta después de algún tiempo de permanecer en el limbo. Su imposibilidad para concebir me pareció la detonante de su desesperado deseo de convertirse en madre, y durante toda la película mostró rasgos neuróticos y dominantes, propios de una persona llena de miedos - al igual que Juno - que no está dispuesta a aceptar.

La trama se desarrolla a un ritmo pausado, al compás de la vida que se desarrolla dentro de la protagonista, en un marco de estaciones (otoño, invierno, primavera y verano) que resultan contrastantes con la trama de la película.

Finalizando este breve comentario, recomiendo amplaiamente la historia original que presenta esta película. Dado que el tema es una realidad latiente tanto en Estados Unidos como en México, podríamos tener a una Juno a la vuelta de la esquina.