Propósito

Comentarios, críticas, reseñas, opiniones y datos curiosos sobre las películas, series y caricaturas que de alguna manera me han valido la pena para elogios, burlas, inspiración, berrinches ó admiración.

lunes, 23 de marzo de 2009

Déjame Entrar


Para todos aquellos fanáticos de los vampiros (como yo en mi momento), que estén hartos de Twilight y sus derivados, Déjame Entrar es la opción perfecta. Además, justo como las últimas películas que he ido a ver, tiene una base literaria de la cual saltó a la pantalla. Asi es, esta entrega es una adaptación de la novela del mismo nombre, escrita por John Ajvide Lindqvist.

La premisa, Oskar, un niño de 12 años, molestado por sus compañeros en la escuela, se hace amigo de Eli, una niña que acaba de mudarse a su edificio, y específicamente, al departamento de al lado. De mirada fría, olor extraño, y hábitos bizarros, pasa su tiempo en compañía de un extraño hombre, Hakan.

Al mismo tiempo, una serie de asesinatos en el área despiertan la sospechas de la policía, llevándolos a pensar que un asesino en serie anda suelto por la zona. Luego de varios sucesos, Eli se revela como un vampiro, ayudando a Oskar a superar sus problemas y levantar los puños para defenderse.
Con un ritmo lento, música magistral que aparece por aquí y por allá, la película te sumerge lentamente, dentro de una atmósfera oscura, contrastando con la abundancia de la nieve enmedio de la noche invernal. Los personajes, aunque frívolos, resultan fascinantemente intrigantes, sobre todo en el caso de Eli, que se mantiene en una especie de faceta cadavérica a lo largo de la película.

Lo interesante de la cinta es el balance entre los aspectos sobrenaturales, y el manejo del desarrollo de Oskar y Eli como niños, es decir, sus vidas adolescentes y las consecuencias de los asesinatos de Eli.

Las subtramas no son muchas, pero son igual de interesantes, destacando, en mi opinión la del vecino que quiere vengar la muerte de su mejor amigo, una de las primeras víctimas de Hakan, y que finalmente, ve a su esposa sufrir un destino extraño, que no puede comprender.

Sin duda es una película en donde te arrojan a un universo muy bien logrado, en donde el espectador parece ser introducido a un mundo, no sólo a una historia, que, tanto por el principio como el final, parece continuar por su cuenta, sin invitarnos a continuar a bordo.

viernes, 20 de marzo de 2009

El Niño con el Pijama a Rayas


Drama, drama, drama, del bonito, del tierno, inocente. Una nueva entrega cinematográfica basada en una novela. Sin duda alguna, vamos a ver mucho de éste género a lo largo del año, pues las apuestas están yéndose completamente a lo seguro, a lo que vende, lo cual es una verdadera lástima, porque hasta uno como espectador se olvida que al cine se va a ver "arte", y no productos mercadológicos. Creo que ese fue un buen desahogo luego de ver los trailes de varias películas que de originales tienen lo que una pared tiene de parlanchina... nada.
Ahora, perdón. Vuelvo a comenzar. Una nueva entrega basada en un libro se presume buena, ya que de cajón viene con el prestigio de la novela (bueno, malo o mediocre, eso no importa), y esta, a pesar de no haber leído la novela, se me hacía una propuesta inteligente, de fuerte contenido emocional, y con algunos simbolismos. Bueno, pues mis prejuicios no estaban tan desatinados. La película tiene todo de eso, en cierta medida, pero ninguna de ellas logra consolidarse a lo largo de la cinta.
La premisa: Una familia alemana se ve obligada a mudarse de casa, cuando el padre - un general nazi interpretado por David Thewlis, es ascendido de rango, responsabilidad que acarrea la administración de un campo de concentración en el campo. Su esposa e hijos tratan de ver con buenos ojos el cambio, pero, el niño, Bruno - Asa Butterfield - encuentra la nueva casa demasiado aburrida. Con tan sólo ocho años, el chavito quiere buscar a otros niños de su edad para jugar, pero al parecer, todos se encuentran recluidos en una granja, y visten pijamas a rayas todos los días. Aquí es donde comienza la búsqueda de respuestas a sus incógnitas, una empresa que lo lleva a encontrarse con el niño de pijama rayado, un chavo de su edad, judío, que se encuentra recluido del otro lado de la cerca electrificada.

La película es un tanto predecible, y desde que muestran el detalle de las malolientes chimeneas, sabes que en algún punto van a jugar parte esencial de la trama. Las actuaciones son decentes, destacando la de Asa Butterfield, que para su corta edad logra retratar a un niño curioso, inocente, lleno de dudas ante lo desconcido que nadie se molesta en explicarle a fondo. De los demás personajes, incluido su padre (aún no logro disociarlo de su papel como Remus Lupin en la saga de Harry Potter) se espera una gran indiferencia hacia el protagonista, cada uno lidia con la situación de la mejor manera que puede. La hermana se enamora de un soldado, y de ahí comienza a apoyar el movimiento nazi. La esposa, ingenua, se mantiene ignorante del holocausto judío en proceso. Y el padre, bueno, el padre está inmerso en su trabajo.
La ambientación crea un buen clima de época, remitiéndote al claustro de una gigantesca casa en el campo, con la ausencia de la tecnología y la abundancia de tiempo libre como gatillos de la desesperación por no tener nada que hacer. La música, agradable, hacia el final recurre al clásico crescendo al estilo película de horror para mantenerte en la orilla del asiento. Las voces fueron lo único convincente. Al ser una película inglesa, el tono del idioma ni siquiera se esfuerza por parecer alemán, lo que, inevitablemente, le otorga otro sentido disonante de lo que sería una atmósfera nazi real.
Hacia el final, el cliché del drama no se podía ausentar, dejando que la conclusión final (tanto la moraleja como el epílogo de los personajes) quede dentro de la imaginación del espectador, o, en el mejor de los casos, en la remembranza del final del libro.

martes, 10 de marzo de 2009

Watchmen, con la "C" como limitante



Tengo tantas cosas que escribir sobre la película, que de hecho podría tardarme varias sesiones en completar esta entrada, pero antes de entrar en materia, debo confesar que aún no he leído la novela gráfica, que, según he estado viendo, se presumía era "imposible de filmar". Habiendome sacado eso del pecho, comencemos.



Desde los logos de las productoras, la película se antoja diferente, simplemente por el hecho de que se van pasando, todos en color negro, sobre un fondo amarillo, los colores de la saga. La cinta inicia con el asesinato de The Comedian, uno de los integrantes de los Watchmen, de quienes no se sabe mucho, mientras ve en la televisión sobre la inminente guerra nuclear entre Estados Unidos y la Unión Soviética. Desde esta primera parte, los diálogos se ven más elaborados que en el promedio de las cintas se superhéroes.

Con el asesinato de The Comedian, comienza una de las introducciones más divertidas y plagadas de detalles que he visto últimamente. En varias "instantáneas" con movimientos muy lentos, se muestra la evolución del grupo, desde el inicio de los Minutemen en los '40, hasta los Watchmen en la actualidad. Esta secuencia de inicio también marca una narrativa visual de lo que hubiera sido el mundo si los héroes enmascarados fueran un concepto cotidiano en la sociedad, marcando diversos puntos de referencia. Debo resaltar la imagen de retiro de Sally Jupiter, en donde los personajes tienen poses muy parecidad a las de La Última Cena, de Leonardo Da Vinci, la imagen en donde Andy Warhol muestra una pintura con Nite Owl, otra con el dirigente ruso y Fidel Castro en un desfile con varias ojivas nucleares en la Unión Soviética, y una de las últimas, en donde (no recuerdo quiénes) caminan entre varias personalidades de la música, entre las que se aprecian Los Village People y David Bowie.

Y con respecto a este tipo de homenajes, arranco.

La película está plagada de referencias a nuestra realidad, con el giro del "qué hubiera pasado si...los superhéroes existieran". Comenzando con un gobierno liderado por Richard Nixon (algo inconcebible, ya que dimitió durante su segundo mandato, en 1974, con una popularidad por los suelos, y un veto a ejercer su profesión - la abogacía - en todo EU), quien, por si fuera poco, ya consiguió reelegirse tres veces, seguido por la presencia de los dirigibles, descontinuados desde 1962 aproximadamente, y agudizado en la música (¿99 Red Balloons?) muy de época, la cinta homenajea varios símbolos más, que no daré a conocer para no continuar arruinando sorpresas.

El contenido que se maneja para cada personaje es muy profundo, otorgándoles un aura humana, casi real y palpable. Desafortundamente, este punto es el primero donde los ávidos al cine de acción, siempre rápido y superficial, comenzarán a lanzar bostezos de hartazgo. ¿Por qué? Porque la película centra su trama en las conexiones entre el pasado y el presente, con numerosos y extensos flashbacks que van planteando el trasfondo de cada integrante de los Watchmen a medida que se desenrolla la trama. De ahí que, al final, tenemos una presencia casi omnisciente de The Comedian, habiendo muerto al principio de la cinta. Por si fuera poco, las acciones y decisiones tomadas en el pasado continúan afectando el desarrollo de la trama, obligando la presencia de más flashbacks.

Pero, afortunadamente, hay muchas escenas de acción para cuando la línea ideológica se torna más densa, y la libertad de clasificación hace posible que los mayores de edad podamos disfrutar de alguno que otro descuartizamiento muy gráfico, huesos rotos que salen de la piel, y otras escenillas eróticas que le dan un toque más maduro, y se alejan - una vez más - del estereotipo más "juvenil" de las películas basadas en cómics.

Seguramente esta película ya estaba en desarrollo cuando The Dark Knight irrumpió como fenómeno del 2008, arrasando en taquilla y obteniendo el primer Óscar en la historia para una película basada en un cómic. Aún así, la tendencia actual de hacer las películas para un público más adulto, con tramas más oscuras y "realistas" parace estar a la orden del día, con lo que, simplemente falta ver si se trata de una simple moda o de algo que llegó para satisfacer a las generaciones venideras.

domingo, 1 de marzo de 2009

Más remakes y secuelas



Por si no hubiera sido suficiente con mi entrada anterior, ahora me he encontrado con otras sorpresas, a estrenarse este año.




La primera, es la secuela del remake. Sí, y el director es Rob Zombie, así que no se puede hablar de otra cinta que no sea Halloween 2. Su estreno en Estados Unidos está programado en agosto, fecha inusual para lanzar una película de terror, pero que le puede dar la ventaja de la singularidad, al ser - posiblemente - la única película de terror en esas fechas. La trama no se basará en la secuela original (Halloween 2, de John Carpenter), pero, irónicamente, seguirán líneas bastante similares. Rob ha dicho que planeaba hacer una película mucho más larga, pero tuvo que cortarla por complacer a los señores del dinero. Esta película comenzará - al estilo de Quantum of Solace - justo en el momento en que la otra terminó. Ahora, aquí es donde la ironía se materializa, pues la secuela original también comenzaba en el momento en que la primera terminó, y el escenario era el hospital donde Laurie Strode había sido llevada para ser atendida.



La segunda es el remake de uno de los clásicos que ha sido poco explotado en los últimos años: El Hombre Lobo. Benicio del Toro estará al frente de la producción, que seguirá la historia en donde Larry Talbot llega a un pueblo tras la desaparición de su hermano y la aparición de una bestia devoradora de hombres. Hace tiempo que los hombres lobo no ocupaban una cinta exclusiva, y me parece que fue desde Lobo, y Hombre Lobo Americano en París, que no se estrenaba una cinta así. Relacionado íntimamente en el universo de los vampiros, los lobos han aparecido como los eternos rivales en la saga de Underworld, la malograda Van Helsing, y la reciente (y mediocre) Crepúsculo.
Remake de la cincuentona película de Universal, protagonizada por Lon Chaney, espero que este acercamiento a la historia pueda ser un tanto más seria, en lugar de convertirla en una cinta juvenil.

viernes, 27 de febrero de 2009

Magnolia

Acabo de volver a ver Magnolia en HBO, luego de casi un año de haberla descubierto, a regañadientes, por convencimiento expreso de un amigo. La primera vez me pareció buena, agradable a la vista, y ahora que le doy la segunda lectura, encuentro más cosillas padres dentro de la trama y la historia. Magnolia expone temas y posturas con los que yo concuerdo, y que mucha gente encuentra tontos o inadmisibles. La trama se desenvuelve bajo una ideología que apoya las coincidencias como providencias, destacando que las cosas "pasan por algo". Vemos eso a lo largo de toda la película, manifestado de distintas maneras.

La cinta es larga, y muchos podrán decir que se hace aburrida, pero a mi no se me hizo nada pesada, excepto por estar sentado todo el tiempo, XD. La historia gira en torno a diversas historias entrelazadas directa ó indirectamente, y presenta a un reparto de actores americanos muy famosos, entre ellos Tom Cruise, Juliane Moore, Phyllip Seymour Huffman, George C. Reilly, William H. Macey, Phillip Baker Hall, y Alfred Molina, en un pequeño papel.

Magnolia es una película difícil de describir, por la gran cantidad de tramas que tiene, pero podemos decir que todo gira en el día en que Stanley Spector (Jeremy Blackman) está a punto de vencer el récord en el programa de concursos "What Do Kids Know?", el mismo día en que Earl Partridge (Jason Robards) está a punto de morir. De ahí se desprenden los demás personajes, que se cruzan - tanto física como metafóricamente - en las vidas de los demás.
Cada historia tiene una problemática en específico, que dispara una conducta particular de acuerdo al personaje para resolverla. Los personajes que más me llegaron fueron los de Juliane Moore, George C. Reilly, William H. Macey y Stanley Spector, tanto por las actuaciones como por su conflicto y la manera en que lo resuelven.
De Juliane Moore me llegó el ver que, luego de llevar una vida al lado de un hombre que sólo quiso por el dinero, termina enamorándose justo cuando va a morir.
George C. Reilly, un policía meido fracasado que trata de conducirse por los ejes de la moral y las buenas costumbres, que, sin embargo, tiende a fracasar en formas relaciones sentimentales.
William H. Macey. Un hombre que alguna vez fue niño genio, y que ahora trata de vivir de la fama que su talento le otorgó, se enorgullece de su fama perdida, incapaz de trascender a su pasado.
Stanley Spector. Niño genio con buenos sentimientos que trata de comprar el amor de un padre que sólo lo ve como una mina de oro. Agobiado por la presión de su don y la ambición de su progenitor, comienza una cruenta batalla en el show contra digamos... su vejiga.
Por otra parte, me gustó mucho la introducción en donde se narran hechos "curiosos", ejemplos perfectos de la existencia de las "coincidencias" y el "azar", como los asaltantes que mataron al dueño de una farmacia en Green Berry Hill, y cuyos apellidos juntos formaban, precisamente, Green Berry Hill.
A pesar de la duración (alrededor de 3 horas), no la sentí inflarse demasiado, en parte por la inserción alternada de las tramas de los personajes, y en parte por el "dinamismo" en el guión y en algunos movimientos de cámara. La diversidad de personajes crea varios momentos climáticos, que terminan dando al espectador una sensación de montaña rusa, yendo de clímax en clímax, esperando siempre una vuelta de tuerca en la trama a ver a qué hora se muere el viejito, o en qué momento el policía le llega a la drogadicta, o en qué momento se hace pipí el niño. Los movimientos son dinámicos y fluidos, a pesar de ser una película un tanto estática, hay planos secuencia interesantes, como el recorrido que se hace por todo el estudio de televisión donde se graba "What do Kids Know?".

domingo, 22 de febrero de 2009

Slumdog Millionaire y mi credo personal


Estoy enamorado. De esta película. Es, simplemente, hecha a mi medida. La historia, la música, los escenarios, los personajes, las subtramas, el hilo que cose y sutura la trama, y la idea del destino que formamos nosotros, de un sentido kármico que te obliga a vivir como actúas. Y a pesar de ello, no deja de tener un reflejo social muy fuerte, no deja de contar las historias en la India tan reales, que se pueden palpar cognitivamente.
Muy pocas películas logran atraparme de la manera en que ésta lo hizo. Su grandeza recae en la honestidad de la historia, de los personajes, del diálogo, de las escenas y las tomas. Y todo cobra un sentido aún mayor cuando te enteras del difícil proceso a lo largo de la producción.
Comenzando con que los estudios Warner no creían en el proyecto, tan es así, que le otorgaron un limitado presupuesto, y tenían la idea de lanzarla directamente a DVD, sin hacer un estreno cinematográfico. Luego, en una entrevista, Danny Boyle señalaba las dificultades para filmar en Mumbai. Decía que una persona que quiere ejercer control dentro de los escenarios, tendría que regresar a su país de origen. De la manera en que lo entendí, en India no existe eso de ciérrenme las calles, pongan seguridad por ahí, y demás. La ciudad misma, decía, te va dando las pautas para rodar. Finalmente, la película salió vencedora, a tal grado, que hoy en día (de acuerdo a IMDB), sostiene 62 premios, excluyendo los Oscares que se ganó el 23 de febrero - ocho estatuillas. Y no soy de los que vitorean a las películas con premios así nomás, y menos los Oscar - a los que les tengo muy mala fe, por anteriores ocasiones - pero esta película de verdad se los merece.
La historia, que para mí es central, crucial, y redonda, narra la vida de un chavo callejero, que por azares del destino concursa en la versión hindú del programa "Who Wants to be a Millionaire?", para ganar la fabulosa cantidad de 20 millones de rupias (poco más de 400 mil dólares). Al ganar el concurso, es acusado de hacer trampa, y mientras lo cuestionan, se narra una hermosa historia de amor, amistad, voluntad y espíritu humano, en donde las coincidencias brotan por doquier.Cada pregunta del show representa un punto clave en su vida, revelando que, más que un niño genio, Jamal es el extraordinario producto de un choque de eventos afortunados y trágicos, un "slumdog" (perro de barrio) que ha vivido y sufrido, ganado y perdido.
La música, Dios, la música. Vibrante, enérgica, llena de vida y sentimiento, es imprescindible dentro la cinta. No por nada A.R. Rahman se llevó la estatuilla a mejor canción, con la vibrante Jai Ho. Tan así fue para mí, que estoy próximo a comprar el soundtrack ;).
Hoy en día, con el "hype" generado desde los Oscar, hay quienes tienden a desecharla en favor de otras, inclusive hay quienes se atreven a compararla con Ciudad de Dios, siendo historias completamente distintas. Lástima que eso pase en general, pero en especial con esta película, una que defenderé a capa y espada como la mejor cinta que vi a principios de 2009.
Como nota especial, debo decir que es una lástima que en México no hayan adaptado los subtítulos animados originales - y que en esencia, constituyen otra aberración del pueblo norteamericano, que es su renuencia a leer.
Comentarios personales en la segunda lectura.
Confirmo mi argumento inicial. Pero ahora vi por qué en este año tenía que ganar como Mejor Película. En tiempos de crisis, de angustia, la gente necesita algo que la haga creer. Simplemente eso. La hisoria mantiene en todo momento una visión optimista, humorística y simpática ante la miseria y la tristeza. Los personajes, en ese sentido, brillan, resaltan, y triunfan.
Jamal, por ejemplo, nunca se deja vencer por los obstáculos, y resulta ser el más obstinado y fiero peleador del trío.
Latika, como lo dice Salim en un punto, es alguien "a quien siempre le va bien". Toda la película se la pasa como la protegida de uno y otro personaje, y la cicactriz más grande se la lleva tanto su corazón como su mejilla. Se manifiesta como el tesoro que hay que tomar, y su actitud hacia Jamal va cambiando conforme pasan los años, lo que le da un grado de profundidad a su personaje.
Salim, el incomprendido hermano mayor que vive a la sombra del espíritu y buena fortuna de Jamal, es uno de los antagonistas de la película. Ejemplifica al personaje miserable, aquel que nunca pudo ver más allá de la ambición por el dinero y que, al final, prefiere morir nadando en sus propios billetes - literalmente.
Como dato curioso, he comenzado a leer la novela original Q&A, de Vikas Swarup, y que, desde el principio, se muestra completamente distinta al libro. Curiosamente, con el éxito de la película se ha relanzado una edición con el título cambiado a Slumdog Millionaire.

viernes, 20 de febrero de 2009

2009, preparándome para el embate de los remakes, reeboots y adaptaciones

Como se ha venido anunciando y analizando en diversos reportajes de El País, 2009 parece ser un gran año para los remakes en Hollywood. Este año seguramente estará plagado de refritos, ahora que la crisis económica ha propiciado que los grande estudios se decanten sobre las fórmulas más que probadas, en lugar de arriesgarse a tomar las nuevas propuestas. Para el desfortunio de los que crecimos con películas ya "clásicas", sentiremos una gran dececpión al ver que las nuevas generaciones crean que éstas películas con ideas originales. A continuación presento un avance sobre los remakes ya confirmados y listos para estrenarse.


Viernes 13. Sí, llegué tarde, la película ya se exhibe en los cines. Aún no la veo, pero la premisa de esta nueva entrega es más o menos un reeboot de la serie, partiendo del supuesto que Jason vive en Crystal Lake y que el campamento ha sido abandonado desde la última matanza. Seguramente este reeboot excluye los eventos acontecidos desde la octava parte, cuando se va a Manhattan, y obviamente, la novena, en donde se "muere" definitivamente, y aún más obviamente, la décima, en donde se va... al espacio.

Karate Kid. Hace poco me enteré de esta abominación a un clásico de los 80's y una de las películas que simplemente amaba ver en la trilogía de Canal 5 los sábados por la tarde, cuando era un niño al que los fines de semana se le antojaban eternos. Y no es que la película original vaya a venir a ser reemplazada, pero sí se siente feo cuando atentan contra uno de los símbolos de la infancia. Lo peor, es que el actor que le dará vida a Daniel San (dudo que conserven el nombre original) es Jayden Smith, el hijo chiquito de Will Smith... porque seguramente ahora tratará sobre el negrito (sin ofensa) que es molestado en la escuela, y que debe aprender a defenderse a base de karate. Por cierto, otro imperdonable (y eso que soy un fan) es que quieren castear a Jackie Chan como el Señor Miyagi... lástima.

Escape de la Montaña Embrujada (Race to the Witch Mountain). Las primeras, diamantes perdidos en la poca consciencia que tengo de mis años más tiernos, me resultaron geniales (aunque en verdad no lo fueran). No las he vuelto a ver en la televisión, y forman parte de esas películas legendarias que pocos amigos dicen haber visto alguna vez. De lo que recuerdo, se trataba de dos hermanos extraterrestres que eran abandonados en una montaña, tenían poderes psíquicos y eran perseguidos o por el gobierno, o por un científico loco. Recuerdo un poco más la segunda parte, que mi tía hizo el favor de grabar en una obsoleta Beta. Ahora, Disney intenta resucitar la franquicia metiendo al mentado Dwayne Johnson, The Rock, para jalar gente.

Street Fighter, La Leyenda de Chun-Li. No es precisamente un remake, aunque debería serlo, porque la primera fue bastante mala. Resulta que esta película se basa - como su nombre lo dice - en la historia de Chun Li y su venganza en contra de M. Bison. Si todo sale bien, saldrán más películas con otros personajes, significando otro reeboot de la franquicia, esta vez, completamente merecido. Mis condolencias para Raúl Julia, lo único rescatable de la primera.

Cild's Play. Es mejor llamarle por su nombre original, a decirle Chucky, el Muñeco Diabólico. Qué decir, es otro de mis ídolos de la tierna infancia. Lo bueno es que, de acuerdo al director, Don Mancini (escritor de las anteriores), con esta película se marca otro reeboot de la franquicia, un poco al estilo de Halloween de Rob Zombie, en donde se le da un poco más de contexto a Charles Lee Ray, al tiempo que el tono vuelve a parecerse al de la primera, oscuro y serio, alejándose por completo de los bodrios de La Novia de Chucky y El Hijo de Chucky.
Rápidos y Furiosos. Bajo el epígrafe "Nuevo modelo, partes originales", la trama vuelve a centrarse en los personajes originales, reunidos por primera vez desde la primera parte. No sé muy bien qué esperar, pero si Vin Diesel regresó luego de haber rechazado su papel en la segunda parte, parece que la historia podría aproximarse un poco a la "frescura" que ofreció la primera entrega.

Ésas son las que escuché que ya están confirmadas y listas. Las que menciono a continuación son apenas proyectos, ideas ó rumores, que no me constan.

Primero, las que me enojan:

Battle Royale. Este rumor ha venido ya desde hace un tiempito, y desde hace un tiempito me tiene temblando. Por Dios, la original era un festín de sangre adolescente, con una historia futurística, una ambientación un tanto lúgubre, y armas completamente distintas. Bueno, el chiste es que en un futuro no muy lejano, secuestran a un salón de preparatoria al azar, los llevan a una isla, y les dan una cierta arma con la que pelear. De los 30 ó 40 que haya, sólo puede quedar uno. El chiste recaía en las armas: las daban al azar, dentro de una mochila. Así, a uno le podía tocar un abanico, al otro una pistola, una tapa de olla, o una metralleta. El gore y la violencia la hacen destacar por el humor negro que le impregnan, además de melodías clásicas al estilo Evangelion (Bach, Beethoven, Vivaldi, etc.) Ahora, imagino todo eso convertido en una porquería americana, con el baboso ese de High School Musical como el protagonista, con una considerable reducción en la sangre y la violencia, y veo otro desastre en taquilla.

Akira. Podría autocrucificarme al admitir que aún no he visto completa esta película, pero si dicen que está a la par con Evangelion y Ghost In The Shell en cuanto a innovación en el anime japonés en su tiempo, debe ser una obra maestra... o algo muy chido por lo menos. De cualquier manera, ante todo proyecto de importación nipona, pronto pesará el veredicto final que las audiencias tengan sobre Dragon Ball: Evolution.
La Vida de los Otros. Una de las pocas películas que me había hecho llorar, hasta hace poco - recientemente me he vuelto demasiado sentimental -. Y eso es decir mucho. El final, la historia, la trama, las actuaciones, en fin... no por nada ha sido tan galardonada (y eso que no me gusta mencionar los premios Óscar que tuvo, ya que los considero demasiado vendidos). Y ahora, la versión alemana tendrá su americanización, y aunque el proyecto aún está en veremos, seguramente disfrutaremos (not) de algo con un tono al estilo de La Lista de Schindler.