Propósito

Comentarios, críticas, reseñas, opiniones y datos curiosos sobre las películas, series y caricaturas que de alguna manera me han valido la pena para elogios, burlas, inspiración, berrinches ó admiración.

lunes, 4 de enero de 2010

La Princesa y el Sapo

Tras haber abandonado la animación en 2D desde la mediocre "Vacas Vaqueras", Disney sufrió una reestructuración interna, proceso durante el cual literalmente les fue inyectada la creatividad de Pixar en la médula, pues John Lasseter, el mero mero de los estudios de animación, se convirtió en el mero mero de la compañía del ratón. Gracias a esto, y a que se dieron cuenta que los fracasos en taquilla de las últimas películas en 2D no se debieron al formato, sino a la mediocridad, Disney regresa a sus raíces con un radical twist moderno, que sin duda espera nivelar lo mejor de ayer y hoy.
De esta búsqueda nace La Princesa y el Sapo, que presenta a Tiana, la orgullosa primera princesa afroamericana de la compañía, que ya tenía a la primera princesa árabe (Jazmín), y a la primera princesa mitad humana-mitad bestia (Ariel), y lleva a la audiencia, una vez más, al tedioso (y por veces bochornoso) mundo donde todos se sacan una canción de la nada para exponer sus penas, alegrías y cuanto pensamiento se les cruce por la mente.

Personalmente, me pronuncio en contra de la mayoría de los musicales de Disney, y daba gracias al cielo porque en últimos filmes lo estaban matizando muy bien. Por ejemplo, en Tarzán no cantaban tal cual, sino que se veían montages con las rolas de Phil Collins, mientras que en Lilo & Stitch se hacía lo propio con las rolas de Elvis, y todo quedaba padre. Sin embargo, ahora se regresa a la era del estilo los Aristogatos, que realmente se quedaban trabados con las rolas sin pasar a más, tratando de ofrecer un deleite audiovisual durante tres o cuatro minutos, que a fin de cuentas termina por aburrir al espectador. Digo, esta padre la sincronización y la música y todo... ¿PERO ES QUE ACASO TODO LO DEBEN CANTAR? Por Dios, cantan por todo, hasta porque se mueren o porque no, es tedioso, cansado y aburrido.
Además, la historia está plagada de elementos raciales (primero por la época), que aún hoy, nos reflejan que los negros, sin ayuda de los blancos, no pasarían de ser sirvientas o lavaplatos, y que para que un negro pueda tener éxito, NECESITA a fuerzas, casarse con alguien influyente y adinerado. No voy a contar toda la trama, pero básicamente esa es la idea.
La historia narra las desventuras de Tiana, una joven afromericana cuyo sueño (y el de su padre) era abrir un elegante restaurante y de esta manera, salir de la miseria. El problema es que la chava está tan enfrascada en conseguir el dinero, que no se da tiempo para divertirse como una persona normal. Su amiga, la hija de uno de los aristócratas más poderosos de Nueva Orleans, consigue contratarla (para que no se vea como limosna) y así dotarla de la última parte para comprar el local. Sin embargo, los codiciosos dueños (blancos) le informan que hay otro postor que pagaría más dinero de contado, y no en plazos como Tiana por lo que tiene un día para entregarles todo el dinero.
Al mismo tiempo, la visita del príncipe Naveen sorprende a la ciudad, ya que se anuncia que anda en busca de una joven para casarse. Su secreto es que no tiene dinero, y necesita a fuerzas a una chava rica para no verse desheredado. El problema viene cuando el Dr. Facilier (en español El Hombre Sombra), intenta chantajear al príncipe, tendiéndole una trampa para que su asistente sea el que se quede con la fortuna de la chava, convirtiendo al príncipe en sapo para tenerlo bajo control. El príncipe, pensando en que la vida puede ser como un cuento de hadas, confunde a Tiana con una princesa y le pide que lo bese, prometiéndole el dinero para su restaurante. Pero, en lugar de convertirse en humano, Tiana termina como rana, por lo que ahora ambos deberán buscar la forma de regresar a su forma humana antes de que sus sueños les sean arrebatados.
++ Spoilers ++
Momentos racistas.
1. Tiana nació pobre. Ni todo su dinero ahorrado fue sufuciente para el pago del local.
2. Su amiga blanca y millonaria le dio la significativa cantidad para k terminara de completar el pago.
3. Aun eso no fue suficiente.
4. Tuvo que casarse con el príncipe para lograr ser alguien en la vida.
5. Y dicen que Disney no es racista.

domingo, 3 de enero de 2010

Luna Nueva


Gran debate esta cinta. No entraré en detalles en cuanto si fue buena o mala, porque es mala por esencia, mala por su protagonista (la insufrible Bella), mala por la trama, y mala por la fuente de origen, la horrible novela homónima de Stephenie Meyer. Sin embargo, el soundtrack tiene muchas buenas aportaciones al filme, y compensan el tedio del conflicto copiado a Romeo y Julieta.
De hecho, Meyer ni siquiera se molesta en esconder el plagio, y lo justifica colocando la escena de la película (así es, sus personajes ni siquiera leen el libro) como un punto pivotal en los primeros capítulos, lo que ocasiona que de plano, "arruine" el final, anticipándole al lector que uno de los personajes sufriría una muerte falsa, tras lo cual el otro tratará de alcanzarlo en el más allá. Creo que sería digno mencionar que hasta ese momento sólo llevaba leída la mitad de Crepúsculo, y tenía bastante fresca la primera entrega, toda vez que la habían pasado en la tele unas cuantas miles de veces, claro está, con motivo del estreno de la segunda parte.
Habiendo dicho lo anterior, puedo, una vez más, juzgar la película como un todo y no solo como la extensión del libro. Aún así no me satisfizo. Para empezar, debo admitir que Luna Nueva se ve más como una película de franquicia que como el intento "indie" de la directora predecesora, Catherine Hardwicke, con los riesgos y clichés que eso trae consigo.
Lo peor de la cinta es que se pasa demasiado tiempo con el personaje más soso e insípido del universo de Meyer, la misma Bella. Es una chava tan insulza e insípida, carente de personalidad, metas y anhelos en la vida, que lo único que puede hacer es aferrarse a un vampiro que le de un sentido para existir. Pero lo más patético es el vampiro que quiere y desea estar con ella a pesar de todo, de su falta de entusiasmo y espíritu. Y no sólo eso es inverosímil, sino toda la actitud de Edward hacia Bella, tanto el amarla en extremo, como dejarla abandonada a su suerte, y más ridículo aún la locura de la adolescente, que escucha voces cuando se le sube la adrenalina. Y en esto no se puede culpar a Kristen Stewart, que desde La Habitación del Pánico dejó claro que puede dar de sí, pero vamos no es culpa de la actriz, sino de un guión, personaje y argumento pésimos, que no dan cabida a algo mejor. James Patterson hace lo mismo de la vez pasada, solo que ahora se ausenta el 80% de la pantalla, dándole entrada al semidesnudo Jacob (Taylor Lautner), un personaje que, si bien tampoco está muy bien moldeado, es infinitamente más agradable que Edward.
Y bueno, el ritmo de la película tampoco podría ser peor, se salta de un lado a otro sin que nada llegue a concluir, aunque seguramente para eso están las secuelas. Algunas cosas pasan sin explicación y otras (como lo "hermoso" que es el vampiro, lo obsesionado que está Jacob y lo rota que queda Bella), se repiten hasta el cansancio.
En pocas palabras, es una cosa lamentable que las niñas sigan suspirando por este amor vacuo y retorcido, que no merece la pena ser ni visto ni leído, sobre todo por el patético mensaje, que hunde aún más a la mujer en una vorágine misógina para que de plano dejen todo a un lado por el "primer amor" de su vida.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

2012

Que barato es aferrarte de laas profecías mayas para darle promoción y publicidad a tu película, para que al final termines retratándolos como viles caricaturas en una explicación a medias hecha por un junkie adicto a las teorías conspiracionales. de 2012 puedo decir tres cosas buenas y un millón de cosas malas, pero afortunadamente la gente no se ha dejado engañar por este bodrio de ciencia ficción/desastres naturales, y acude a ver lo único que vale la pena: los efectos especiales.
No puedo negar tampoco, que las secuencias de acción no le quedan bien al señor Emmerich, así como tampoco podría decir que sería capaz de dirigir una cinta de 120 minutos sin algún tipo de explosión o persecución. Al menos aprendió algo de El Día Después de Mañana, y preparó un nuevo desastre mundial que, nuevamente, arrasa con Estados Unidos, para beneplácito de las audiencias alrededor del mundo.
Pero, a diferencia de la anterior, la teoría de destrucción global es por completo ajena al cambio climático, detalle que le agrega un poco de impotencia social, ya que, de darse un calentamiento enel núcleo de la Tierra por culpa de los neutrinos en el Sol, no habría nada que los humanos pudiéramos hacer para evitar la destrucción, que bien podría ser mucho menos dramática que lo visto en la película.
La trama por supuesto, presenta al típico hombre común con gran legado en su lucha por sobrevivir. Hace unos años pudimos verlo interpretado por Jeff Goldblum en Día de la Independencia, luego por Dennis Quaid en EDDDM, y ahora recae en John Cusack, quien interpreta a un escritor no muy conocido, que se gana el pan haciéndole de chofer de limosina. 
Si bien la crítica de Roland en EDDDM había sido la falta de acción del gobierno, en esta película se decanta más por el elitismo usado para salvar a la raza humana. La creación de naves al estilo el arca de Noé, se destinan a unos cuantos - aquellos que pueden pagar un billón de euros para salvar sus vidas -, mientras el resto del mundo es mantenido en completa ignorancia.
La historia, aunque más prometedora, se cae tras varias secuencias de un escape que se vuelve monótono (el avión tratando de salir de una ciudad que se desmorona), aunque las persecuciones más impresionantes envuelven al espectador, aventurándolo en detalles que otras películas no habían mostrado antes. Esto da cuenta del elaborado trabajo en efectos visuales, por ejemplo, cuando la familia de Cusack tiene que escapar de Los Ángeles antes de que las placas tectónicas se derritan y engullan a la ciudad entera.
El drama, por supuesto, no se queda fuera de este churro, y se ve presente en los miles de sacrificios (voluntarios e involuntarios) que plagan esta larga cinta, aunque ninguno de ellos logre arrancar lágrimas al espectador.
Finalmente, es una película apta para aquellos que consideren el cine una mera fábrica de entretenimiento y escape a sus mundanas vidas.  

Halloween 2


Secuela aún más barata que REC 2, y ese comentario viene de un fan de Halloween. Así lo pongo. Cuando Rob Zombie anunció que les daría un nuevo tratamiendo a estas esperadas películas de culto, no me pareció tan mala idea, sobre todo porque, si se apegaba a la historia de Michael Meyers no tendría por que desviarse tanto del material original, vamos, la historia no tiene tantas opciones para llevarla en otra dirección. Debo decir que la primera entrega me pareció "decente" y me gustó la profundización en el personaje de Meyers, que muestra más detalles de sus años en el hospital de Haddonfield, así como el progreso secuencial de su maldad. El resultado es que uno termina viéndolo como una especie de villano trágico, moldeado por las circunstancias, que no nació con una maldad instrínseca, como en la saga original.
La secuela comienza inmediatamente después del final de la primera parte. Vemos a Laure Strode vagando por la calle buscando ayuda después del salvaje ataque de Michael en su casa. La recoge el jefe de policía (Brad Dourif, la voz de Chucky) y se la lleva al hospital. Una vez ahí, Strode es víctima de un nuevo ataque de Michael, quien obviamente sobrevive y mata salvajemente a todo aquel que se le cruza enfrente, en un claro homenaje corto a la secuela original, que se desarrolla por completo en el hospital. En esta sin embargo, la escena dura muy poco y la trama gira en una dirección nueva, creada completamente por Zombie.
En esta segunda parte, enfocada más en Laurie que en Michael, se trata de explotar los problemas mentales y los daños ocasionados en la primera entrega. Cada personaje sobrelleva la matanza de Halloween como puede, incluyendo a un Loomis descentralizado que prefiere explotat la tragedia para vender su nuevo libro e imagen, llegando inclusive a niveles patéticos.
Mientras tanto, Michael lleva escondido ya un año, y conforme el 31 de octubre se acerca, empieza su regreso a casa para una nueva reunión con Laurie.
Al igual que en la saga original, Laurie se entera que Michael es su hermano hasta esta entrega, primero por medio de pistas simbólicas en sueños, y más tarde en el libro de Loomis. Al mismo tiempo, comienza a sufrir serios problemas mentales y emocionales, con lo que se puede deducir que la estirpe Meyers realmente está condenada a sufrir demencias y locuras in extremis. Aún así, y con todo este contexto para desarrollar, la trama real se queda a medias. Nada se resuelve hasta el último minuto del final, con el clásico "mueren todos para redimirse", sin dejar cabida a otra secuela, al menos por parte de Zombie. Otro asco total.




REC 2

La primera cinta me creó una expectativa dividida. De un lado estaba la esperanza de que, al ser una producción española, tendría algo distinto que aportar al género, y por otra, el miedo de que se intentaran copiar los clichés norteamericanos y que la esencia europea se diluyera por completo. Afortunadamente no fue así, y tanto el éxito de la cinta en España (actualmente ocupa uno de los récords de taquilla en el país vasco), en Estados Unidos (donde se hizo un remake que no gustó tanto) como a nivel internacional, aunado al final abierto y la gran demanda por parte de los fanáticos, propiciaron una secuela, que se estrenó este año.
Debido a que REC me gustó bastante, por el gran manejo del suspenso y el bajo costo en efectos visuales, además de lograr una historia creíble en un ambiente cotidiano, esperaba con ansias la segunda parte. De ahí que me haya surgido una pequeña decepción al enterarme que la historia giraba en torno a un segundo grupo de rescate que entraba al edificio para contener la situación.
Bueno, aparte de una experiencia bastante incómoda en el cine (el "equipo técnico" prendía y apagaba las luces de la sala cada cinco minutos), la secuela me pareció bastante mediocre, y es que yo de verdad esperaba un suceso al estilo El Padrino, o Terminator, en donde las secuelas fueron verdaderas continuaciones de una trama intrincada, y no simples "aventuras nuevas" con la misma estructura, villano y predictibilidad. El caso es que REC2 es una mezcla de ambas, entrando con una historia similar que de repente saca elementos nuevos que amplían y explican un poco más el confuso y acelerado final, y sobre todo, le dan una historia de fondo a la Niña de Medeiros.
Sin embargo, las opiniones se separan cuando se mezcla el ámbito religioso con la ciencia. Siendo que en la primera entrega, un sacerdote conducía experimentos para aislar al demonio en su estado físico, como si se tratara de un virus, en esta entrega un nuevo sacerdote tiene la encomienda de buscar la sangre de la Niña Medeiros y llevarla para su muestra en laboratorio. Entonces, comienza una serie de sucesos que pueden llegar a gustar o fastidiar al espectador. Por ejemplo, que la sangre infectada se queme cuando le recen un Padre Nuestro, o que el Nightshot de la cámara de video encuentre lugares que no se dejan ver con la luz.
Esta ambivalencia entre religion y ciencia no me disgustó tanto como la matanza del elemento "capacitado" para este tipo de emergencias, ni que el peso se le de de manera preponderante a una Niña Medeiros que al final resulta ser sólo un peón y no el villano principal, contrario al regreso de un gran personaje de la primera entrega, que es una de las sorpresas del filme.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Bastardes sin Gloria


¡Peliculón! No se puede llegar a ser más atinado que eso. Desde los créditos a la Tarantino (pantalla negra, con gigantescos nombres en blanco) se augura una fibra épica, será por la música, por los actores, por la mera esencia de suspenso (vaya que le encanta poner nombres), o por las ansias de un público (yo) ávido por cada nuevo material del loquito-plagiador con toque de Midas.
Bueno, como si de un "Tarantino Show" se tratase, la historia se narra por capítulos (misma estructura que Kill Bill y Pulp Fiction), iniciando con el desechado título de la película: "Once upon a time in a Nazi occupied France", que presenta al personaje icónico de la cinta, el Coronel Hans Landa (Christoph Waltz) desenvolviendo sus malévolas técnicas para perseguir judíos mientras realiza una visita a una familia en el campo.
Elementos visuales clásicos del director pueden apreciarse desde este capítulo inicial: la cámara girando en torno a los personajes en una conversación larga, música que responde a la acción en la cinta,  algunos diálogos sin trascendencia aparente y ciertos cortes en la edición.
Tras este capítulo, la cinta se mueve de lleno a la introducción de Brad Pitt y su grupo, los Bastardes Sin Gloria, conformado por judíos americanos, mandados a Francia para hacer sólo una cosa: matar nazis (por supuesto, la frase suena mucho más épica enfundada en el acento montañés de Pitt).
Y básicamente, la trama alterna estas historias intermitentemente hasta que inexorablemente, se unen al final. Revelar más detalles de la trama resultaría contraproducente para la reseña, puesto que se darían a conocer elementos clave para el final, que, sin decir más, se aventura a cambiar la historia mundial tal como la conocemos.
Los elementos que inmediatamente saltan a la percepción son la música y las actuaciones. Sin más. El montaje y la edición son magníficas, aún y con los riesgos de intercalar acercamientos en secuencias tan largas, pero se quedan cortas al lado de interpretaciones tan verosímiles como las de Waltz, Pitt, y Mèlanie Laurent, la joven que interpreta a Shosanna Dreyfus.
El licuado de estilos contemporáneos y de antaño deja ver que Tarantino ha dominado la técnica para hacer una película de época, y le añade frutos de su propio viñedo para darle más sabor y vitaminas. De esta manera, desarrolla el estilo lento propio de Casablanca o Doctor Zhivago, y lo combina con su propia mezcla de sangre, degeneración y humor negro.
Y en verdad se agradece la lentitud y la inclusión de tanto diálogo entre personajes, ya que finalmente son éstos sobre quienes recae el peso del desarrollo de la trama. Hay pocos acontecimientos y consecuencias que no sean provocados por sus decisiones, por lo tanto, ellos mismos deben ir desentrañando los problemas con las herramientas que cada uno posee, y las relaciones que puedan surgir entre ambos bandos (nazis contra americanos) terminan por volverse cruciales para el desenlace de la historia.
La carga de diálogos, por ende, no deja de ser la correcta y necesaria para narrar esta película sin que resulte "fantasiosa" ó "inverosímil". Las decisiones están justificadas tanto por el contexto histórico como por los mismos rasgos físicos y psicológicos de los personajes, por lo que se termina agregando un sentido de realidad y justificación casi imposible de invalidar.
Lo anterior, lejos de aburrir al espectador, termina envolviéndolo por completo en la trama: se olvida de que existe un guión de facto, prefabricado, y le apuesta a los personajes para salir de una u otra situación, termina vitoreando por sus favoritos, cuyo futuro, al estar bajo el yugo de Tarantino, es siempre incierto.

Cirque Du Freak: El Aprendiz del Vampiro


Me enteré de la saga de Darren Shan  gracias al ocio invertido en IMDb y a un link posteado en la trivia de Luna Nueva (no se cómo llegué ahí). El post anunciaba que el hermano del director de la secuela de Crepúsculo estaba dirigiendo la adaptación literaria de Cirque du Freak, y que se titularía "El Asistente del Vampiro".
Inmediatamente el título llamó mi atención y busqué cuanta información pude sacar de los foros de la página. Entre link y link di con el trailer de la película y quedé extasiado. Parecía una auténtica reivindicación del cine bizarro y torcido de Burton... sólo que en live action.
Bueno... justo como me pasó con el bodrio de El Álamo, me hice un poco extremadamente expectante hacia esta película y, obvia y consecuentemente, los libros de Darren Shan (una saguita de 12 libros). Por ende, al ver que la única copia de la cinta estaba doblada al español, mis ánimos cayeron al suelo.
Ni modo. Puede que al rato ni siquiera salga en DVD, me dije, y entré a verla de todos modos. A decir del doblaje, ha mejorado bastante, aunque algunas voces siguen siendo demasiado caricaturescas e infantiles, los roles principales suenan más como a una extracción literal de una serie del Disney Channel.
El Aprendiz del Vampiro (por qué aprendiz, debería ser asistente... pero bueno X) narra la historia de Darren Shan, un adolescente que parece tenerlo todo en la vida: buena familia, buen cerebro, buen carisma, buenas calificaciones y un buen futuro. Sin embargo, la mancha se representa en su mejor amigo, Steve, un problemático joven con serios conflictos mentales y emocionales, solitario, peleonero y aficionado a los vampiros. Sucede que una noche, encuentran un panfleto para asistir al Cirque Du Freak, un espectáculo de fenómenos que llega a su pueblo sólo por una noche. Una vez ahí, Darren queda fascinado con el número de Mr. Crepsley y su araña, Madame Octa. Tanto así, que decide robarse la araña del camerino del fenómeno. Sin embargo, Steve, quien identifcó a Mr. Crepsley como vampiro, decide abordarlo y le pide su transformación. El vampiro rechaza la petición y amenaza con matarlo.
Darren logra robar la araña, pero es descubierto en la escuela por Steve, quien se la quita y accidentalmente la deja suelta. Empeñado en matarla, resulta mordido por el arácnido y cae en coma. Para salvale la vida a su mejor amigo, Darren visita a Mr. Crepsley y le pide un antídoto. El vampiro accede a dárselo, a cambio de que el joven se convierta en su asistente, y para ello, debe convertirlo en vampiro.
La película expone elementos interesantes que otras historias suelen pasar de largo: finjir la muerte del muchacho, el entierro, el desentierro, y aborda otras con menos profundidad, como el entrenamiento de sus poderes, y otros con un toque único: beber sangre.
Pero la historia y su desarrollo sobre el celuloide, por más bien planteado que esté, no deja de verse "apretado", es decir, todo parece ir en cámara rápida, vamos, hasta la edición está hecha para no dar un respiro en las secuencias, el suspenso apenas y tiene cabida dentro de la narración visual, y eso que es parte de la esencia del filme.
Esto, además de la pretensión de forzar tres libros en una sola cinta, genera un problema de ver qué información se queda dentro y cual debe salir de la cinta. El resultado, una yuxtaposición de escenas que saltan de un tema a otro, convenientemente entretejidos en una trama sólida, que parece alejada del material original en muchos aspectos (y eso que no he leído el libro).
En fin, esperaba encontrarme con una obra entre comercial e indie, al estilo de Coraline o El Extraño Mundo de Jack, que a pesar de tener sus mercados meta completamente definidos, destacan por detalles, personajes y enfoques bizarros, pero ésta se queda, tanto en fondo como en forma, en una especie de "Especial de Halloween de Disney Channel".

Los actores

Chris Massoglia se queda corto en el personaje. Su talentio histriónico (dejando de lado la voz en español), no termina de convencer. Su rostro es demasiado plano, y se queda congelado en la faceta de "niño bonito" durante toda la película, lo que deja un distanciamiento entre lo que debería ser (un vampiro), y lo que es (un actor que necesita unas cuantas clases más).
John C. Reilly aparece excelente en su interpretación de vampiro, revistiendo al personaje de un carisma único y una elegancia basada en la excentricidad. Ademanes, gestos y profundidad son elementos que terminan por solidificar al personaje de manera excepcional.
Salma Hayek parece haber retrocedido unos años en su carrera (por ahí de 1999 con Wild Wild West), participando en un papel muy secundario como la Mujer Barbuda, una broma bastante lela sobre su propia belleza. Sin embargo, el rol no desentona mucho con su personalidad.
Cabe destacar la presencia de Willem Dafoe en un pequeño papel como un vampiro aliado de Mir. Crepsley, que no aparece mucho pero de verdad impone. Si las secuelas llegan a realizarse, seguro que Dafoe tendrá un papel mucho más interesante.