Propósito

Comentarios, críticas, reseñas, opiniones y datos curiosos sobre las películas, series y caricaturas que de alguna manera me han valido la pena para elogios, burlas, inspiración, berrinches ó admiración.

miércoles, 16 de julio de 2008

Hancock


Vaya, algo que de verdad me sorprendió en la sala de cine. Después de la decepción de Soy Leyenda (algo de lo que esperaba sacaran mucho más jugo), esperaba algo que colocara a Will Smith en un ambiente de calidad, donde no sólo su aparición salve la película, cuando de pronto, me llega el trailer de Hancock como un pastelazo al estilo de los Tres Chiflados.


Me negué cuanto pude a creer que Will se había rebajado tanto como para hacer una comedia barata de superhéroes que se veía claramente comparable con bodrios de las talla de Meet The Spartans. Asustado por el ya alarmante proyecto de Drake en Superhero Movie, pensé que iba a ser uno de esos temas dobles que pasan a veces (como cuando estrenaron Impacto Profundo y Armageddon casi al mismo tiempo, o el año de El Ilusionista y El Gran Truco y así), y que en verdad la película sólo iba a tener humor en las partes del trailer, pero me llevé una ligera sorpresa. En sí, la trama gira en torno a la vida de Hancock, un superhéroe odiado por todos gracias a sus métodos poco ortodoxos y a su gran ausencia de carisma y tacto. Las sorpresas van apareciendo a buen ritmo, y es lo que te mantiene atento hasta el final. El humor y los chistes giran alrededor del personaje de Smith, y él mismo es el que les realza mucho del valor bobo y simplista que tienen.


Hay algunos detalles que en verdad si me gustaron, y se me han hecho bastante buenos, como la manera en la que despegua y aterriza, y otras cosillas por el estilo. Lamentablemente, no puedo contar más sin arruinar los secretos del filme, ya que hay muchas sorpresas medio esperadas por ahí.


De cualquier manera, Hancock pasará sin pena ni gloria en mi memoria, y la verdad es que ya no se que escribir de una película con un argumento bastante simple y con dos o tres twists que la salvan de ser una del montón.

lunes, 7 de julio de 2008

WALL-E


Personalmente, ya es una realidad que lo mejor de Disney en los últimos años proviene realmente del genio de Pixar Animation Studios, y que, a diferencia del gigante de la animación infantil, todas las películas que han producido se convierten en favoritas del público por la calidad tanto en historia como en animación.


La película te atrapa desde el primer teaser, en donde te muestran el boceto creado desde la época de Toy Story, y que cierra un círculo de ideas presentadas en los '90. En primera instancia, ves a un solitario robotcito en medio de una pila de basura, y la primera conjetura es que fue abandonado en la Tierra, y eso sólo demuestra el secreto escondido detrás de la verdadera historia de este robot "accidentalmente" semejante al ochentero Johnny 5.


Wall-E te atrapa desde la secuencia inicial de la película, y va trazando líneas argumentales desde los primeros videos que preceden a la presentación de un degradado planeta donde todos los robots han dejado de funcionar salvo por un pequeño Wall-E. Extrañamente curioso para ser un robot sin "alma", Wall-E te arranca muchas risas y sonrisas de ternura con su comportamiento, puesto que personifica la inocencia, ingenuidad y pureza que muchos de nosotros quisiéramos para la niñez del presente.

El nudo comienza cuando llega una nave de reconocimiento y deja a EVA, encargada de ver si hay vida en la Tierra para regresar a colonizarla. Wall-E rápidamente se enamora de ella y se da cuenta que hará lo que sea por recuperarla. Pero fuera de la historia entre ambos robots, que de por si es muy tierna sin rayar en lo cursi, la crítica social es muy buena, y más viniendo de un conglomerado cinematográfico y televisivo como lo es la mancuerna Disney-Pixar. Empezando por el conglomerado que termina destruyendo la Tierra, el consumismo extremo que termina con la voluntad de socializar y de ver más allá de tus narices, el poder político que se doblega ante la fuerza del dinero, y los gordos que no se pueden mover... resultaría dolorosa una visión tan pesimista del mundo, si no fuera por las enormes dosis de humor - fresco, no reciclado - que provoca la ingenuidad de Wall-E.
En resumen, una de las mejores películas de Pixar en todos sus largos - uy si - haciendo películas. Recomendada ampliamente por mí, y eso ya es decir.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Meteoro


Pocas películas me han transportado completamente a mi infancia como esta, tan asi que dejé de criticarla en cuanto la velocidad de las pistas comenzó. Al final, salí del cine de la misma manera en que cambiaría el canal después de ver una película en la televisión. Nunca fui un gran fan del anime, sobretodo por el hecho de que la última vez que la vi con diversión tenía como nueve años, y cambiaba el canal en las consecuentes repeticiones.

Los recuerdos que me venían a la mente eran de pistas desoladas, autos con armas increíbles y reglas que brillaban por su ausencia. Recordaba vagamente al Racer X y al estúpido hermano con el ridículo mono.



La película me resultó muy impactante en el aspecto visual, con un original toque caricaturezco que termina mezclado con actuaciones en carne y hueso. La narrativa y las numerosas elipsis narrativas me gustaron mucho, aceleran la manera de contar la historia y en ocasiones llegan a plasmar algo de suspenso.

Lo que desentona dentro del producto general es que la película parece más bien una inserción de actores reales en una caricatura, que bueno, esa era la intención incial. El problema de este recurso es que nunca llegas a compenetrarte completamente con la historia ni los personakes, finalmente sabes que no les puede pasar nada porque son los héroes - y porque en una caricatura no pueden morir.

Y finalmente, algo que queria omitir pero que me di cuenta que no puedo dejar de hacer es la exageración en el color dentro de la película en general. Al final, terminas girando en una vorágine de color tan rápido que te produce inherentemente un dolor de cabeza.

lunes, 5 de mayo de 2008

Iron Man


Iron Man pertenece al bulto de superhéroes marveliano que jamás me llamaron la atención. Ni siquiera la serie de los noventa, que incorporaba pequeñas secuencias en CGI (que verdaderamente eran una innovación y sólo series como Spider-Man las tenían) que más tarde serían adaptadas por Reboot y demás, logró jalar mi atención. Y la verdad es que no recuerdo bien la razón. El traje me gustaba, y la variedad de aliados y enemigos de los Avengers era buena, pero no se por qué se creó un estigma que me hizo hacer a un lado a esta serie.
Así que por mucho tiempo el personaje permaneció en el olvido, hasta que hace unos meses se anunció el estreno de la cinta. Al principio me llamó la atención el traje - como siempre pasa en estas películas - y me sorprendió la participación de Robert Downey Jr. en el papel estelar. Y para no hacer el cuento largo, apareció el trailer y me llevé una gran decepción, porque no sólo se asemejaba a algo Daredevilesco, sino que parecía tener tintes de la Catwoman del 2005, y eso era inconcebible. Las pocas imágenes mostradas presentaban algunas escenas de acción que parecían sacadas de los Cuatro Fantásticos - está de moda eso de parar coches con las manos desnudas - y algunas de Superman Returns - el cuate este volando por los aires en medio de los aviones de combate y... ganándoles.
Supongo que para esta parte del texto ya di a conocer que mis expectativas de la películas estaban por debajo de... digamos... Scary Movie 4. Sin más ni más, nos lanzamos al cine en el puente del primero de mayo... y me tragué la lengua.
La historia en sí es muy buena, con todo esto del millonario Tony Stark siendo un genio playboy que es secuestrado y blablabla. Lo que en verdad me sorprendió fue el gran manejo de la historia, la adaptación, la profundidad de los personajes, el conflicto interno que se percibe como un filtro de luz: lo ves, lo sientes y lo llegas a analizar. John Favreau hace un excelente trabajo, superando al de Ang Lee en Hulk (ya se que a nadie mas que a mí le pareció buena). Robert le imprime un excelnte sentido del sarcasmo y la ironía a Tony, resultando en excelentes escenas cómicas que te botan de la risa en medio del tono serio y un tanto dramático de la película.
Los efectos visuales no pudieron ser mejores, la verdad es que la animación del traje y la armadura estuvo muy bien hecha, y las secuencias de acción (que gracias a Dios no se comen a la trama y al desarrollo de los personajes) muy bien logradas.
La película encuentra el balance perfecto entre la evolución del guión y las batallas, que en verdad considero bastante dramáticas y memorables - y no tediosas como en otras películas de superhéroes, donde a pesar de que el héroe esté muriendo no sientas la menor pizca de lástima.
La música también sobresale por su estilo actual y rockerón, muy bien logrado.
En general recomiendo mucho esta película, claro ejemplo de que los superhéroes pueden convivir en una atmósfera bien hecha, y con una verdadera intención de contar una historia en lugar de ganancias millonarias.

sábado, 26 de abril de 2008

Las Tortugas Ninja

Ah por todos los cielos... ¡no he ido al cine! Hace mucho que quiero ir a ver una maldita película y no se me ha hecho por miles de cuestiones y problemáticas. Así que en mi despecho saqué un viejo DVD del anaquel, la primera película de cine independiente que vi en mi vida: Las Tortugas Ninja. Película que data del remoto 1989, aprovecha la fama que el cómic y la serie animada estaban creando en la franquicia. Producida por Golden Harvest (con muchas películas chinas en su lista), la película aborda el origen de las tortugas y su relación con April O' Neil y Casey Jones. Obviamente, cuando eres un mocoso de tres ó cuatro años, ni siquiera imaginas que las cosas verdes que ves son personas disfrazadas.
Esta primera película tiene varias lecturas debajo de la simple acción y comedia que aparece a cada cuadro, y enfrentándonos con problemas sociales tan comunes hoy en día como el vandalismo y el pandillerismo, lo que le agrega un tono oscuro a la serie. Cada personaje tiene un perfil psicológico bien cimentado, ofreciendo pistas tanto en el guión como en el montaje, lo que enriquece mucho las lecturas posteriores.
El toque general de la película es muy "indie", locaciones funcionales, sin ningún atractivo visual que sugiera la presencia de presupuesto, pero que tampoco fueron encontradas al aventón.
La película juega mucho con la luz y la sombra dentro del film, llegando a mostrar escenas sobreexpuestas cuando existe la presencia de luz solar, y momentos muy obscuros en donde eventualmente dejas de distinguir lo que está pasando a menos que te ubiques muy bien dentro del cuadro y la escena.
Los actores tampoco son rostros estelares, lo que para mí fue muy bueno, ya que veía a los personajes en lugar de cómo el actor rescataba la esencia del personaje.

jueves, 3 de abril de 2008

Jumper


Jumper marca el regreso de Hayden Christensen al cine comercial, después de un par de películas dramáticas, de las que destaca Awake. Acompañado por un Jamie Bell más crecidito (solitario y golpeador en lugar de solitario y bailarín como en Billy Elliot), toma el papel de David Rice, un adolescente que de buenas a primeras descubre que tiene el poder de teletransportarse a placer. Una premisa así, tan fantástica, genial, maravillosa, plantea un sinfín de posibilidades para la línea de la historia. Y al final, todo se desarrolla en un viaje - muy chafa - que David le hace a su querida.



Pero bueno, me encuentro ante un excelente ejemplo de los huecos a la hora de hacer una adaptación cinematográfica de una obra literaria. A diferencia de filmes como Harry Potter, y El Señor de los Anillos, ésta película decide omitir pequeños "detalles técnicos" que dejan a la imaginación. Por ejemplo, cuando se teletrnasporta, a veces "rompe" parte del escenario y a veces se desvanece sin problemas. Yo entendí que en los casos donde está tenso, o de plano aplica muchas emociones en el salto, es cuando "rompe". El punto es que Jumper es un claro ejemplo de cuando la novela es reducida y muchos de los detalles de la trama son, por consecuencia, omitidos.



El resultado, es una película que explota el uso de increíbles locaciones, efectos visuales y secuencias de acción. El punto débil, como sucede a menudo, es la historia y el desarrollo de los personajes, cuyas acciones quedan con muy poco sustento. Osease, una película palomera para los fines de semana. Lo que me salta es el ritmo de la narrativa, porque las tres cuartas partes se sintieron como una introducción a David y sus poderes, así como a la organización que lo quiere matar. Si se supone que la aparición de Samuel L. Jackson marca el incio del conflicto, pasa completamente desapercibido.



Hayden regresa con su cara de niño bueno, haciendo un papel aceptable, apegándose a que jamás fué el seductor de la escuela, y que a veces le cuesta trabajo compaginar con las personas.



Samuel, pues bueno, es Samuel con su propia calidad Samuel. No le podemos pedir que sea Mace Windu de nuevo, pero se apega al papel de villano forzado de una buena manera.



Jamie Bell es el más rescatable de todos, pues retrata a un personaje irónico y solitario, que lo ha perdido todo excepto su sentido del humor.




Rachel Bilson es atractiva y hermosa, ya lo saben todos los que quedaron cautivados con The O.C. pero su papel de "pend..." te harta a los cinco minutos. Osea, de repente llega el momento que pregunta "oye David, en que trabajas?" "Oye David, dice no pasar, pero tu si puedes pasar?" "Oye David, dice prohibido el paso, seguro que puedes pasar?" "Oye David, ten cuidado con esos lasers, seguro que puedes pasar?" "Oye David, nos persiguen unos perros, eso es normal?" "Oye David, por qué nos disparan, seguro que no hiciste nada malo?" Oseaaa, babosa piensa!!!! Obvio no esta permitido que David pueda hacer lo que se le de la gana.




Finalmente, la película se salva de un horrible destino presentándose como la primera parte de una trilogía. (Que casualidad), y por eso tiene un fin tan... escueto, por esa razón las muertes quedan de la manera en que queda y se salvan aquellos que se salvan. Película palomera, churro de Hollywood, ¿algo más que agregar?



viernes, 21 de marzo de 2008

Sangre de mi Sangre


La moda de películas ubicadas en la frontera parece estar en su apogeo, con los estrenos de No Country For Old Men, La Misma Luna, y otras por ahí. Esta vez, una película mexicana asalta la pantalla grande, y se trata del drama de migrantes, Sangre de mi Sangre. La trama se centra en un ladronzuelo y estafador que, por razones desconocidas, se mete en problemas y se tiene que fugar hacia Nueva York. Ahí se hace amigo de un joven que va a conocer a su papá, sólo para robarle la identidad y suplantarlo al llegar a Nueva York.

Lo que me sorprendió fue la actuación de Armando Hernández, que si bien nunca sale de la línea de vago/asaltante/pandillero, esta vez retrata a la astucia en disfraz. La manera en que confecciona su plan y se monta distintas máscaras dependiendo de la situación y la persona con la que esté, lo convierte en un personaje creíble y auténtico. Por su parte, Jorge Adrián Espíndola no deja de mostrarse confundido y abatido, una rata solitaria en un mundo que ni siquiera entiende. Lo entrañable de su personaje es que trata de mantener sus valores éticos en un mundo donde todos tienen un precio, y que finalmente se ve obligado a degradarse. Jesús Ochoa complenta la terna de talento, cargando a su personificación con una emotividad disfrazada, una hombría tal que no se apena de coser flores para sacar más dinero. Paola Mendoza representa el antagonismo, la prostitución de las personas que luchan por mantenerse vivas en las calles traicioneras de Nueva York.

Un acierto de la película y que la hace más creíble es que limitan el área de acción a Brooklyn, y al menos te quedas pensando "por lo menos no lo pusieron a buscar en toda la ciudad".

Lo negativo es que á pesar de tener un ritmo rápido, las escenas se vuelven cansadas y repetitivas a la mitad, ya que te muestran un aproximado de tres días en los que los personajes se enfrentan a la misma situación devaulándose o evolucionando. Ese punto, a pesar de ser bueno porque te muestran el crecimiento de los personajes, hace que el tiempo dedicado a la resolución del conflicto se dé de una manera muy abrupta, un tanto forzada y predecible.

En general, vale la pena ponerle atención a Armando, que presenta un protagonismo simple a primera vista, pero complejo y manipulador por debajo de la superficie. Claramente, una gran personificación de un antagonista que sabe cómo salirse con la suya.
Resalta también la traducción el título en "inglés" (Padre Nuestro), por el de "español" (Sangre de mi Sangre). Es de esos casos raros en los que la traducción es irrelevante, pero donde funciona de ambas maneras.