Propósito

Comentarios, críticas, reseñas, opiniones y datos curiosos sobre las películas, series y caricaturas que de alguna manera me han valido la pena para elogios, burlas, inspiración, berrinches ó admiración.

sábado, 17 de abril de 2010

Alicia en el País de las Maravillas

Reseñar esta película constituye un reto para mi persona, y será un tanto confusa dado que existen tantas versiones y adaptaciones del libro, que uno ya no sabe a ciencia cierta cual se debe tomar como "la mejor" o "la mas fiel", e inclusive "la mejor adaptación". Y es que en un libro que a primera vista se tacha de "fumado", "raro" o meramente "para niños", se encuentran muchas metáforas respecto al crecimiento y la madurez de una niña en un mundo que de ser normal pasa a ser completamente raro y desconocido, una clara alusión a la pubertad y los cambios acontecidos en la adolescencia.
Ahora, el choque entre el mundo mental de Alicia y la Infratierra, a la que ella llama Wonderland, es una parte central de la historia. El conflicto nace cuando la niña debe cambiar su percepción del mundo para que se ajuste al plano correcto, es decir, una violenta transición de un raciocinio infantil por uno adulto, que, por supuesto, no termina de entender. Ahora, de esa esencia contrastada, Burton extrae una Narniesca adaptación que, si bien se atañe al núcleo en los cimientos, termina por disolverse en un mar de incoherencias demasiado lógicas y aventuras clicheadas.
También debo destacar que Linda Woolverton, la guionista de la película, se basó en gran medida de la auténtica fuente, los libros de Carroll, dejando la película de Disney un tanto de lado. De ahí que muchos personajes y elementos como el Jabberwocky, la Sota de Corazones, y la misma Espada Vorpal (en español la tradujeron como Vórpica, yo la traduje justo como se escribe en inglés "Vorpal Sword") sean nuevos para aquellos que sólo contaban con la referencia animada de 1951. Además de incorporar a nuevos actores, hizo una curiosa y extraña fusión: combinó a la Reina de Corazones del primer libro (que aparece en la versión de Disney) con la Reina Roja, una pieza de ajedrez con forma humana del segundo, lo que trascendió en uno de los personajes más aclamados e inestables de esta nueva versión.
Y como el buen Johnny Depp estaba casi anclado a esta versión por ser el actor fetiche de Burton, la historia debía sostener un gran lugar para su personaje, el Sombrerero Loco, por lo que su papel en la trama fue ampliado.

++ A través del ropero ++

Este es el apartado que menos disfruté, no tanto por lo que se entregó en la cinta, sino por lo que NO se entregó. Esperarme "algo más" de la película en pleno 2010, tras haber visto la espantosa decadencia del cine hollywoodense en estos tiempos es pedir cosas imposibles. Para tramas inteligentes existen muchas películas del llamado "cine alternativo" así que por favor, no las vengan a pedir al mainstream, porque solo queda una enorme decepción.
Sobra decirlo, Alicia dista mucho de tener la riqueza de otras entregas del director, como El Hombre Manos de Tijera, Jack, etc. aquellas que solía hacer en mejores épocas y que ahora han cedido el paso a la comparsa de adaptaciones a las que desde principios de siglo nos ha sometido: El Planeta de los Simios, Charlie y la Fábrica de Chocolate, Sweeney Todd, El Gran Pez y tambien ¿por qué no? Sleepy Hollow. Con grandes altibajos y contrastes entre géneros, unas brillan por la fuerza narrativa y otras en el aspecto técnico, pero todas pertenecen, en esencia, a otros creadores.
Aún así, de Alicia en el País de las Maravillas se pueden sacar kilómetros de nitrato de plata sin que se vuelva tedioso o aburrido, es tanta la riqueza en personajes, subtramas, y mundos por mostrar, que es prácticamente imposible que se pueda hacer algo clicheado al adaptarla. Pero Burton confirma la excepción.
¿Qué necesitó? Un predecible "Cookie Cutter" para generar casi automáticamente una trama plana y secuenciada para deleite de las obtusas mentes de la audencia norteamericana promedio. El cookie cutter en cuestión es la misión de Alicia para liberar a Underland del malvado yugo de la Reina Roja, que destronó a su hermana, la Reina Blanca e instauró un duro régimen de maldad y terror. Aquí es cuando, desde mi punto de vista, Alicia pasa no a través del espejo, sino a través del ropero, hacia una Narniunderland.

La historia comienza con una Alice de diecinueve años que va camino a la residencia de los Ascot, en donde tendría lugar una fiesta para que el joven heredero le proponga matrimonio. Tras varios choques con los usos y costumbres de la sociedad inglesa, aparece de nueva cuenta el Conejo Blanco, insinuándole que se le ha hecho tarde. Justo como en la primera parte, Alice lo sigue hasta un agujero en el suelo, internándose hasta caer por el hueco y aterrizar en la Underland. Tras varias referencias chistosas a su primer viaje, se encuentra de lleno en el jardín, escuchando cuchicheos que se preguntan si es La Alice, o si se han equivocado de nuevo. En ese momento se encuentra con Tweedledee, Tweedledum, el Lirón, y un Dodo cuya voz es la del mismísimo Alfred de las primeras de Batman, Michael Gough (y que por cierto, salió de su retiro para prestar su voz), lo que lo convierte en otro de los actores clichés de Burton.
Aparece entonces el Bandersnatch, ahuyentando a todos los presentes. Alice se recuerda a si misma que todo es un sueño, pero cuando la bestia la muerde en el brazo, comienza a aceptar que no está tan dormida como cree, y así, logra escapar junto con los regordetes gemelos a un lugar seguro. Tras ciertas peripecias y más secuestros, se encuentra con el Gato Cheshire, quien le indica el camino hacia el Sombrerero Loco, y la apura antes de que las tropas de la Reina Roja la encuentren.
Ya en la eterna fiesta del té (en el libro, Carroll explica que tanto el Sombrerero Loco como la Liebre de Marzo quisieron "matar el tiempo" en un sentido más literal que figurativo, y por ello fueron condenados a vivir la misma hora durante el resto de sus días, de ahí que siempre estén tomando el té), el Sombrerero la reconoce como La Alice, a pesar de las dudas de una neurótica pero comiquísima Liebre de Marzo.

No tienen mucho tiempo para explicaciones, ya que la Sota aparece para buscar a la joven. Y bueno, para no hacerle más al cuento, el Sombrerero, junto con el resto de los personajes principales, es capturado por la Reina Roja, quien evidentemente derrocó a su hermana, la Reina Blanca, y se quedó con el control de Underland. Todo con ayuda de su mascota, el terrible dragón Jabberwocky, un terror alado que mantiene a los enemigos de la Reina Roja a raya.
Ahora, de acuerdo con el Oraculum, una especie de calendario que tambien registra los días que vendrán, Alice es la elegida para derrotar a tan temible bestia, y para ello deberá usar la legendaria Espada Vorpal. Sin embargo, y como varios de los Underlandianos le hacen notar, ella ha dejado de ser La Alice que los visitó cuando tenía 6 años, y debe reencontrarse con su verdadera naturaleza antes del día Frabjous, que es cuando deberá librar la batalla final. Es en este momento cuando, gracias a la catarina, la "Almost Alice" se completa a sí misma y viene a ser una "Full Alice", es decir, la guerrera destinada a cumplir con la profecía del Oraculum.
Tras una serie de peripecias, Alice logra salvar a los prisioneros y de paso consigue la Espada Vorpal, y logra reunirse con la Reina Blanca en su castillo, para alistar preparativos para la batalla final.Resulta curioso ver, aunque sea por unos instantes, se puede apreciar a Johnny Depp en su atuendo de batalla al más puro estilo escocés, ataviado con una faldita a cuadro y su espada de William Wallace (Corazón Valiente). La reminiscencia con A Través del Espejo en las tomas aéreas no podían ser más obvias: ambos ejércitos se encaran en un terreno que se asemeja a un tablero de ajedrez. Las tropas de la Reina Roja figurándose a una baraja de naipes y el de la Reina Blanca como piezas de ajedrez. El suspenso para la confrontación no puede antojarse más épico. Y luego viene la decepción.
Mientras el Campeón de la Reina Blanca, Alice, con todo y armadura se presenta para pelear, la Reina Roja invoca al Jabberwocky para asestar una victoria fácil. Los ejércitos rompen filas y todo se termina en un dos por tres. Ni la excelente ambientación, ni la profunda voz de Cristopher Lee como el Jabberwocky (otro de los actores de cajón de Burton), vamos ni el pésimo humor logran rescatar esta minúscula secuencia de una intrascendencia segura.

Y viene lo peor de toda la cinta. Después de haber hecho múltiples comentarios respecto a que el Sombrerero era el mejor bailarín del Futterwacken (una especie de danza), por fin accede a echarse el numerito. Bueno, la escena no puede ser menos que vomitiva. Es tan cursi, tan ñoña, que da pena ajena.
Tras lograr la victoria, tanto la Sota como la Reina Roja son condenados al exilio de Underland para siempre. El Sombrerero le propone a Alice quedarse en el mundo para siempre, escapando así de la  cotidianeidad que no alcanza a comprender. Pero, como en toda historia épica, el héroe debe regresar a su mundo.
Ya de vuelta en la fiesta, Alice se impone a las voluntades que oprimen su vida y decide emprender su propio destino: ser una comerciante capitalista que trazará nuevas rutas marítimas para comerciar en India y China. Sin duda, el peor destino que le pudieron otorgar a la joven.

++ Alice y la Fábrica de Chocolate ++

Visualmente, la película es hermosa. Escenarios y personajes tienen una identidad estética única y diferenciada del resto. Los detalles no faltan ni en el vestuario, decorados o ambientación. El diseño de los vestidos de la niña a lo largo de la cinta, las armaduras de los soldados, hasta las plumas del sombrero del Sombrerero muestran una alta dosis de empeño y dedicación.
El colorido se asemeja a trabajos anteriores como El Gran Pez y Charlie y la Fábrica de Chocolate, pero mantiene ciertos rasgos oscuros característicos de Burton, en especial me saltó el fondo en la fiesta del té, donde se puede apreciar un tétrico molino que recuerda a Sleepy Hollow. Ni qué decir del castillo de la Reina Roja, que más bien parece una adaptación de Hollow Bastion, el emblemático castillo final en la serie de Kingdom Hearts.
Desgraciadamente, el ritmo tan acelerado que se le imprime a la película, deja de lado toda esta belleza, el espectador no puede detenerse un momento a apreciar el impacto visual porque la historia ya lo tiene corriendo junto a la terca Alice, provocando una pérdida en el mejor recurso del director.
Contrastes entre el pasillo de las flores, la fiesta de los Ascot, y el campo de batalla del final dejan un deseo de volver a la cinta en otro momento, pero el pobre trabajo en el guión destruye estos mismos deseos de apreciar la estética en una cinta que es olvidable de sobremanera.

++  La música ausente ++

Musicalmente, la cinta se muestra fuerte, pero un tanto mediocre y monótona. Es decir, la mancuerna Burton-Elfman nos tiene acostumbrados a escuchar sus poderosas y exquisitas meoldías desde la extensa secuencia de créditos iniciales, tan típica en Tim, y tan ajena en Disney. Desgraciadamente, como la cinta inicia aventándote el título sin más, la introducción a la música de Danny se pierde, el leit motif se deja a la habilidad auditiva y el espectador común deja de identificar los cambios en la música.
El soundtrack es otra onda por completo. En mi opinión, la esencia ecléctica del disco, con artistas tan opuestos como Avrli Lavigne y Shinedown, le confieren la fuerza y magia ausentes en la cinta. Comentarios en Youtube afirman que las canciones debieron haber estado incluidas dentro de la película, en lugar de dejar sólo "Alice" de Avril Lavigne para el fiinal.

jueves, 18 de marzo de 2010

Percy Jackson y el Ladrón del Rayo

Con la fiebre del maguito Potter en sus últimos días, la 20th Century Fox vuelve a incursionr en eso de las sagas épicas adaptadas de libros para adolescentes, y en su primera entrega, a Percy Jackson y el Ladrón del Rayo no le ha ido mal. Basada en la novela homónima del autor Rick Riordan, la película nos introduce a la vida de Percy (Perseus) Jackson, el hijo semihumano de Poseidón, que vive una difícil vida con su madre en  Nueva York, ignorando por completo la estirpe a la que pertenece, y que de un momento a otro se verá implicado en el robo del Rayo Maestro de Zeus.
Es así como de un momento a otro se ve asediado de criaturas salidas de la mitología griega, y que buscan a toda costa atrapar al muchacho para recuperar el rayo, y se ve forzado a cruzar bruscamente la barrera entre su mundo normal y el "fantástico", recibiendo el denominado "llamado del héroe", a través de su maestro paralítico (Pierce Brosnan) y su mejor amigo lisiado, quien se revela como un sátiro. Entre los dos consiguen ponerlo a salvo y conducirlo hasta el campamento de los semihumanos, una especie de Hogwarts para que los hijos "bastardos" de los dioses entrenen sus habilidades y vivan a salvo. Justo antes de cruzar la barrera hacia el campamento, su madre es atrapada por un Minotauro, provocando con esto la ira de Percy, quien, creyéndola muerta, mata al Minotauro en una especie de trance psicótico, desmayándose momentos después.
Percy se despierta ya dentro del campamento, y tras aceptar la "muerte" de su madre bastante bien, comienza a entrenar bajo la tutela de Pierce Brosnan, quien resulta ser un centauro. Ahí conoce a Annabeth, hija de Atena, experta en las artes de la guerra. Y así, sin decir "agua va" lo lanzan de lleno a un juego de "Captura la Bandera", resultando al final en una confrontación directa entre Percy y Annabeth. La hija de Atena comienza a vapulearlo sin piedad, hasta que Percy aprende a usar sus poderes en el agua, como buen hijo de Poseidón, y de esta manera logra ganar la batalla por la bandera, ganándose el respeto de los integramtes del campamento y el cariño de Annabeth (cliché). 
Y para no hacer el cuento largo, de alguna manera Hades se entera que Percy se encuentra en el campamento, por lo que le advierte que si no le entrega el rayo, matará a su madre (y le muestra un cuasiholograma hecho de flamas que bien pudiera ser un truco barato), a lo que Percy contesta que le llevará el rayo hasta el Inframundo.
Y de esta manera, comienza su aventura al lado del molesto sátiro y la inútil hija de Atena. Destaca la mediocre aparición de Uma Thurman como Medusa en esta parte, que más parece la reencarnación de la sobreactuada Hiedra Venenosa de Batman & Robin. También el uso de ciertas canciones que pretendían agregarle un tono cómico o sarcástico al filme, pero que fallan terriblemente por sus choques contra la música de Christopher Beck. Entre ellas destaca AC/DC con "Highway to Hell", que abre el viaje mientras caminan, literalmente, sobre una carretera con destino al Inframundo. También la asquerosa de Lady Gaga con Poker Face, mientras se encuentran en el casino Lotus, una trampa más para demorarlos en su viaje.
Resulta gracioso ver cómo muchos elementos de la mitología griega fueron actualizados para esta película, y es que no sólo aparece una Medusa con lentes de sol, y es derrotada con ayuda de un iPhone, sino que además el Olimpo ahora se encuentra sobre el Empire State en Nueva York, las sandalias de Hermes vienen en forma de Converse negros, y demás. 
Sin embargo, hay algo dentro de Percy Jackson y el Ladrón del Rayo (no se si también se encuentre presente en el libro) que no llega a convencerme del todo. Es tan genérica, y en realidad los elementos "originales" parecen robados de otros lados. Además, las actuaciones no ayudan de mucho a darle fuerza a la cinta, y si sobre todo se recae en tres actores jóvenes sin gran poder de convencimiento (vamos, dan ganas de darle un balazo al sátiro-homie clicheado, y unas cachetadas guajoloteras a Annabeth para que reaccione), y otros actores de reparto que tampoco dan una, la historia se vuelve un poco más superflua y fácilmente olvidable. 
Además, el final por Dios, el final... imagino que en la novela tenía más sustento, pero como la Fox no se arriesgó a dar otro "brujuladoradazaso" con Percy, tanto los cliffhangers como la elaboración en los motivos del ladrón del rayo para robar el rayo fueron simplificados al ridículo grado de "porque se me dio la gana".




domingo, 28 de febrero de 2010

El Hombre Lobo

El año pasado había mencionado a esta cinta como parte de los remakes que se esperaban para estos años. Confieso que no vi la original (estrenada unos sesenta años antes de que yo naciera), pero según tengo entendido, es parte de la era de los "Monstruos Dorados" de Universal, a los cuales también se les hizo un homenaje en la fallida "Van Helsing".
El Hombre Lobo llegó con un intenso trailer que prometía grandes dosis de acción y terror, vamos, además del conflicto interno "hombre bueno vs. bestia mala" y el del ya clicheado "recuerda quien eres realmente" cuando el lobo está a punto de matar a su amada. Bueno, todo eso se va al caño en el producto final.
La seriedad presentada en los primeros segundos se cae cuando el horrendo título es presentado, en lo que parece más parodia que homenaje, al más puro estilo de los 40. He visto maneras de hacerlo así sin que se pierda la dignidad, pero ésto de verdad me quitó cualquier expectativa de  verla como algo "de a de veras".
Y bueno, conforme pasan los primeros veinte minutos y tooooda la trama es presentada a grosso modo, empieza la conversión de David Talbot en el mítico Hombre Lobo. Asimismo, se nos da a entender de manera muy obvia que su propio padre es el Hombre Lobo que lo convierte. Vistazos muy buenos sobre sus nuevas habilidades se intercalan con el inicio de la relación entre Benicio y la viuda de su hermano, mientras que se atisban ciertos flashbacks a la infancia de David.
Todo este coctel de background, empero, se desvanece para siempre cuando entra en escena el personaje de Hugo Weaving, un agente de Scotland Yard que al parecer falló en las pesquisas para atrapar a Jack el Destripador, otro buen detalle referencial de la época. Así, las investigaciones sobre los asesinatos de inmediato se centran en el joven Talbot, y en los encuentros entre éste y Weaving siempre queda en el aire una "catch-frase" como la famosa "Mr. Anderson, surprised to se mee?".
Finalmente, llega la esperada primera transformación, y después de unos efectos baratos, aparece un hombre lobo bastante... patito, por así decirlo. Y es que querer empeñarse en crear un monstruo únicamente a partir de maquillaje en ésta epoca digital ya no resulta tan convincente. Es decir, se ve bien, pero las articulaciones del lobo, las garras, y Benicio... hacen una cuasi botarga de monstruo. Además, no acabé de entender sus motivos para atacar personas, y aquí bien se puede mencionar que "es un p&$o lobo, no necesita motivos", pero vamos, claro que sí... ¿no es su propósito alimentarse mientras están en fase monstruosa? Bueno, éste parece no decidirse sobre su presa. ¿Será que sólo coma pulmones o riñones, o las partes blandas? Quien sabe. Mata a uno y a otro, se come un trozo de aquí y otro de allá, como si de un buffet se tratase. No se trata de un "slasher film" común, en donde una víctima muere a la vez. No, éste parece ser más un asesino en masa cruel y despiadado, que disfruta a sus presas con el mayor sadismo y sufrimiento posible.
Lo peor es que la personalidad de Talbot en nada se decanta sobre su contraparte lobuna, no tiene destrampes de doble personalidad al estilo Jekyll y Mr. Hyde, ni una naturaleza oscura que guarde... es simple ira animal.
Y así, la última parte se diluye entre los sesenta minutos restantes, yendo desde una reclusión forzada en un manicomio hasta un destrampe en el centro de Londres, donde Talbot aprovecha a esconderse en la casa de la viuda del hermano. Aquí hay una escena muy divertida por lo absurda que es, y es cuando Weaving llega a advertirle sobre lo peligroso que puede ser al estar transformado, y como prueba le muestra un periódico con RETRATOS HABLADOS de sus ataques la noche anterior. Así como se lee...  en esos años no habia nada más contundente para convencer a una dama de la peligrosidad de un hombre lobo que unos dibujos de la bestia para lograr credibilidad. 
Y bueno, el final tampoco esta excento de ridiculeces, como la absurda victoria de Benicio sobre Hopkins, quien le lleva muchas décadas de experiencia como para terminar siendo decapitado de la forma más tonta. Para acabarla de amolar, Weaving, mordido por Talbot, protagoniza el cliffhanger para la secuela.... soltando un aullido cuando todo parece haber quedado en paz. Asco de película.

El Libro de los Secretos

The Book of Eli. El tráiler la sitúa dentro de la ciencia ficción, en un futuro postapocalíptico, igual de crudo y violento que el de Mad Max. Pero detrás de la apariencia se esconde un mensaje cristiano, muy sutil, que en realiad llega a ser tocado en pocas ocasiones, pero que a la vez se constituye en la columna vertebral de la historia.
Personalmente, no suelo degustar películas gringas con mensajes cristianos, ya que todo termina siendo tan superficial como su versión de la Navidad. Siempre son los mismos versículos citados, el mismo mensaje, nunca se busca una vuelta o un enfoque distinto al de "no olvides que murió por tí" y que, a pesar de que éste sea el mensaje nuclear de la religión, no es mostrado con autenticidad y calidez.
Sin embargo, TBOE (siglas) logra entregar un mensaje apegado a la realidad que se vive hoy día: guerras cada vez más letales por la religión, fanáticos que sólo usan la Palabra de Dios para ejercer un estricto control sobre las masas, y aquellos ignorados que sí logran vivir bajo los preceptos cristianos. Todo esto después de un holocausto cuyo origen se debió a una guerra religiosa.
Lo mejor de todo es que el mensaje de salvación viene hasta el final, y no se pregona melosamente a lo largo de la trama. Por otra parte, más que retratar a la Biblia como EL libro y al cristianismo como LA religión (a la "my way or the highway"), TBOE lleva un mensaje de la fe como la salvación de la humanidad, sea lo que sea en lo que se crea, la fe puede mover montañas y hacer que un ciego vea el camino con toda claridad.
Las actuaciones son buenas. Denzel destaca como el héroe, como ya es habitual en él, mediante intrincadas formas de pelear, mientras se hace camino para llegar al Este con el libro en su mochila. Tal vez no sea su mejor interpretación, pero el papel de profeta friki le queda de maravilla.
Gary Oldman, en contraste, regresa a lo que mejor le queda: ser un odioso villano. Está bien, el camaleónico actor puede ser un excelente Sirius Black y un creíble Comisionado Gordon, pero parece que hasta se lame los bigotes al protagonizar personajes que son realmente odiosos, esos que a leguas se ve que están dañaditos del cerebro.
La chavita esta que acompaña a Washington no brilla ni opaca, simplemente hace un papel decente como un personaje de apoyo, encarnando al humano promedio que nació después de la guerra y que por ende, creció analfabeta.
Algo bastante destacable es la fotografía y los tonos manejados: una escala verdiamarilla que da la sólida nocíón de una Tierra devastada, contaminada, hostil e inhóspita. Los ángulos y las tomas abiertas aportan al sentimiento de soledad apocalíptica, y el montaje de destrucción es lo suficientemente descriptivo, sin llegar a parecer limitado o exagerado.
En fin, una buena película que podría ser criticada por su amplio discurso religioso, pero que logra sortear la barrera del libre credo con el mensaje de fe y esperanza para una sociedad quebrada y deformada.

sábado, 6 de febrero de 2010

Actividad Paranormal

Después de mucho dudar, entramos a ver esta película que ya llevaba mucho tiempo en cartelera. Indudablemente eso debería ser una buena señal, si a la gente le gusta, puede que sea buena. Error. Actividad Paranormal llega como una película al más puro estilo de El Proyecto de la Bruja de Blair, es decir: bajo presupuesto, actores desconocidos, y una muy buena campaña para elevar el hype. Eso de "basada en hechos reales" realmente atrae a la gente como si olfatearan un pastel de manzana secándose en una ventana, y muchas veces la decepción es mayúscula. Si esta película hubiera estado en mi lista de "quiero ver esa", tal vez hubiera despotricado al final con mayor fuerza, pero como ni me llamó la atención, la consideré como una cosa "X", lo que merece ser.

++ El terror en reality show ++

Eso de darles cámaras a los actores para que prácticamente filmen toda la película funcionó bastante en la Bruja de Blair, y hasta Cloverfield logró que se viera creíble, pero cuando tienes a dos actoreas que de plano no logran dar el ancho en pantalla, el que se paseen por la casa con una cámara tratando de grabar un fenómeno resulta bastante simple y tonto. Aunque cabe mencionar que el suspenso creado es mayúsculo, y por ello, el error más grande es mostrar al terror como una especie de reality show, pues entre más suspenso se crea, mayor puede llegar a ser la decepción cuando el "susto" no de el ancho.
Bueno, la trama. Katie (sin apellido) y su novio (Micah) recientemente se mudaron juntos a una casa, y de una fecha X al día de hoy (en la película), extraños sucesos paranormales han comenzado a aquejarlos. Katie menciona que dichos sucesos ya le habían acaecido cuando era una niña, y aunque nunca se pudo comprobar, la "presencia" había provocado un incendio en su casa donde murió parte de su familia. Micha, manteniéndos escéptico, compra una cámara de super alta definición para documentar los sucesos mientras duermen, esperando encontrar una explicación racional. Así, comienzan a ser víctimas de un demonio (según lo determina un médium que acude a evaluar la situación), que busca atormentar a Katie. Y de esta manera, el terror comienza a desenvolverse.

++ Lo que pudo funcionar ++

La premisa suena interesante, e incluso la realización en principio pudo ser buena, pero al final de cuentas, el suspenso no llega a resolverse con el merecido "susto", y la línea de tensión se eleva y eleva sin fin, hasta que al final cae estrepitosamente, justo cuando el espectador "demanda" silenciosamente una de dos: o un enfrentamiento con la manifestación real del espíritu, o una explicación (aunque fuese vaga) de por qué la entidad afectaba a Katie o algooo, pero no, no se resuelve nada.
Las escenas de miedo sí crean un suspenso, puesto que la cámara no siempre capta lo que los actores ven, o los acontecimientos en plano abierto, sino que a veces se asoma por un rescoldo entre las paredes y puertas, y en ocasiones ni siquiera está presente en el campo de acción. Esto crea una atmósfera de "déjenme ver", causando una elevación en la tensión bastante eficiente, pero como dije antes, de plano no encuentra una cohesión.

Zombieland

Esta película, gracias a Dios, está pasando como un "sleeper hit" en las taquillas tanto estadounidenses como mexicanas. Sin requerir de grandes dosis de publicidad, Zombieland logró colocarse dentro de los gustos del público "de culto". Con ganas de verla desde su estreno el año pasado en EU, tuve que esperar durante varios meses gracias a las super distribuidoras mexicanas, que les encanta ver si una cinta "pega" en el centro del país para poder enviársela a los cuates de provincia. 
Finalmente, la semana pasada nos lanzamos a verla unos amigos y yo, y debo decir que no me reía tanto en un cine desde hace mucho tiempo. 
Zombieland maneja un gran equilibrio de contenido para su género, además de hacer gala de un humor bastante variado. Destacan las reglas del protagonista para sobrevivir a los zombies, las personalidades opuestas entre los protagonistas, y el gracioso cameo de Bill Murray. 
En los foros de IMDb se destaca también la genial secuencia de introducción, que incorpora créditos susceptibles a las acciones en pantalla y la hermosa rola de Metallica "For Whom The Bell Tolls", como fondo. Esta secuencia me recordó mucho al intro de Watchmen, pero no deja de verse espectacularmente genial con zombies atacando en cámara lenta en las situaciones más absurdas.
La trama no es nada del otro mundo. Un sobreviviente, bastante geek por cierto, se embarca en un viaje para encontrar a su familia luego de que una invasión zombie acabe con Estados Unidos como se le conoce, convirtiéndolo en Zombieland. En su camino se atravesarán excéntricos personajes que al final entenderán que sólo juntos lograrán sobrevivir a ese mundo postapocalíptico.
Pero fuera de esto, la trama de la película toca, en muchos aspectos, lo que los sobrevivientes comunes y corrientes 

++ Frescura histriónica ++
Los actores, así como la misma película, no son del todo convencionales, y tampoco resultan del agrado de todo mundo. Columbus (Jesse Eisenberg, de Adventureland), el protagonista, es un introvertido geek universitario con demasiadas fobias como para ser contadas. El es el que lleva la narración de la película, así como el inventor de las reglas para sobrevivir a los zombies. Woody Harrelson es Tallahassee, un hombre atormentado por el dolor en búsqueda del último remanente del mundo civilizado al que solía pertenecer: un Twinkie. Finalmente, las hermanas estafadoras Wichita (Emma Stone, de Superbad) y Little Rock (Abigail Breslin, de Little Miss Sunshine) van y vienen a placer, cuidando únicamente de ellas mismas. Juntos, ocurren un sinnúmero de situaciones espontáneas bastante cómicas, y aún los diálogos y sucesos que no están apuntando a unas carcajadas, también pueden sacar una o dos sonrisas.
La música es otro punto muy fuerte para la película. Destaca, como dije al principio, Metallica en el intro, pero se incluyen también participaciones de Band Of Horses, The Doves, Metric, Van Halen, The Velvet Underground y... Mozart. Así de variado está el soundtrack. Y cabe mencionar que la música funge como un gran complemento para armonizar la estética visual de la película, bastante cuidada, por cierto.

++ Las reglas ++

Por último, las reglas establecidas en Zombieland para sobrevivir a una invasión zombie:

#1. Cardio
#2. Cuídate de los baños.
#3. Cinturones de seguridad.
#4. Doubletap (tiro de gracia).
#5. No tener relaciones sentimentales.
#8. Matar con eficiencia.
#15. Conoce la salida.
#17. No seas un héroe.
#18. Calentamiento.
#24. Mantenerse sobrio.
#31. Checar el asiento trasero.
#32. Disfrutar de los pequeños momentos.


martes, 2 de febrero de 2010

2:37 ¿Quien morirá hoy?


Hace unos días me encontré con esta propuesta australiana justo cuando daba comienzo en uno de los canales de MovieCity.
A pesar de ser criticada como un plagio a "Elefante" de Gus Van Sant, película con la que comparte numerosos detalles técnicos, este drama de adolescentes logra crear una atmósfera propia con un mensaje muy distinto del ofrecido en la otra cinta. El título, más que eso, es una promesa. Se refiere a que alguien morirá a las 2:37, de eso no se escapa. La pregunta, es ¿quien?
Apenas comenzar, 2:37 ("¿Quien Morirá Hoy?" en español) presenta a la serie de protagonistas (todos ellos candidatos a morir) de una manera interesante, combinando una introducción de la vida de cada uno de los adolescentes de la historia, combinándolos con testimonios personales en blanco y negro, como si de un documental de tratara. De no ser por este elemento, la introducción de la película parecería un capítulo más de Degrassi o Beverly Hills, es decir, sus vidas presentan, en su mayoría, los clichés americanos adolescentes (deportista mamey, niña ilusionada con ser novia del deportista, gay señalado, nerd que quiere sobresalir, etc.).
Sin embargo, a medida que se desentrañan algunos secretos, y con éstos los verdaderos problemas que aquejan a los protagonistas, salen a relucir también las relaciones entre un grupo de jóvenes que al principio parecía inconexo.

++ ¿Plagio u homenaje? ++

En los foros de IMDb ya se desató una batalla campal entre los defensores de Gus Van Sant y aquellos que apoyan el discurso deMurali K. Thaluri, en cuanto a si el filme es un plagio de Elefante. Y si bien es cierto que 2:37 retoma algunos elementos técnico-narrativos de la obra de Van Sant, también es cierto que los argumentos difieren bastante, a pesar de que ambos se centran en problemas adolescentes. Elefante se enfoca en la ira reprimida de los adolescentes, que de pronto encuentra su punto culminante en el tiroteo de la preparatoria, emulando una hipótesis sobre lo ocurrido en Columbine. Veamos a detalle.

1. Lo visual
Van Sant, con su espíritu innovador en cuanto a imagen, y su desdén por la calidad de las actuaciones, creó unas escenas memorables con el uso de largos "travels" a los protagonistas, creando un múltiple enfoque al usar los puntos de vista de varios protagonistas. Conforme se avanza en la historia, nos percatamos de varias cosillas que estaban ahí, pero que fueron ignorados en el "segmento" anterior.
Thaluri replica el recurso en una especie de "homenaje" al filme de Van Sant, de acuerdo a su propio comentario, y no lo hace de mala manera, pues al crear una atmósfera de misterio y suspenso, las revelaciones no son meros detalles, sino inesperadas sorpresas que pueden significar giros de tuerca a la historia. Por ejemplo, una discusión secreta en un baño aparentemente vacío, de pronto se convierte en una sorpresa para otro personaje que estaba escondido en el baño.

2. El contenido
Ambas pélículas se centran en los problemas adolescentes, eso se nota desde el primer cuadro. Pero mientras el guión de Elefante centra los protagonismos en las víctimas del tiroteo horas antes del fatídico evento, y deja la perspectiva de los asesinos casi al final y abordado brevemente. Recuerdo grandes cargas silenciosas, y mucha descripción de la atmósfera escolar para que el espectador deduzca las razones por las cuales los chavos se convierten en elefantes enardecidos que cargan contra todo lo que ven a su paso. En la historia no se abusa de los estereotipos y clichés como tal, pero sí se logran definir los diferentes tipos de presión social que gobiernan a esa preparatoria, y en general a las del país.
2:37 maneja un intecrambio en la narrativa, presentando a todos los personajes bajo la premisa de que uno de ellos morirá a esa hora. Conforme transcurre la historia, se insertan comentarios de los personajes narrando su opinión en determinada situación, narrando sus pensamientos ante la dificultad de lograrlo mediante una narración visual. Esta incorporación es quizás la mayor innovación del guión, que ayuda a explicar la atmósfera interior del personaje ante la atmósfera exterior.

3. Las actuaciones
Gus Van Sant se ha decantado de facto por actuaciones amateur, descontando sus excepciones (My Own Private Idaho y no recuerdo si otra), pero desde Mala Noche quedó claro que al director le interesa más la cuestión visual y el contenido que si al protagonista le resulta creíble pasar por mexicano, aunque su acento sea completamente distinto. En Elefante, vuelve a recurrir al casting de desconocidos, tratando de lograr una expresión natural de los actores, sin que realmente se vea un gran trabajo de desprendimiento hacia el perfil del personaje requerido. Vamos, algunos de los actores hasta fueron reclutados en escena, con eso puedo plasmar perfectamente el grado "indie" en lo que a casting se refiere.
Thalluri también copió el esquema, y aunque no me consta que el reclutamiento de desconocidos haya sido intencional, algunas de las actuaciones son claramente el primer trabajo del chavo frente a la cámara. Hay unos personajes que son interpretados con más fuerza y otros con más indiferencia, pero todos logran dar el ancho para lo que la película les requiere, por lo que las caracterizaciones bien pueden funcionar.